El partido Reform UK ha propuesto eliminar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para las horas extraordinarias trabajadas por encima de las 40 semanales, siempre que los ingresos del trabajador no superen las 75.000 libras anuales.
La formación estima que esta medida, a la que denominan "bono por trabajo duro", podría suponer un ahorro de más de 1.300 libras al año para un enfermero a tiempo completo que realice seis horas extra cada semana. Según Reform UK, la política tendría un coste de 5.000 millones de libras anuales y se financiaría con recortes en las prestaciones sociales.
Sin embargo, los partidos laborista, conservador y liberal demócrata han puesto en duda la viabilidad financiera de la propuesta. Nigel Farage, líder de Reform UK, ha defendido la medida asegurando que "hará que el trabajo compense, aumentará la productividad y restaurará el atractivo de una cultura de trabajo sólida". Ha añadido que la gente trabajadora "ve que el trabajo simplemente no compensa, que las prestaciones a menudo igualan o superan lo que ganan, y que las familias corrientes se ven arrastradas a tramos fiscales más altos sin obtener nada a cambio".

Reform UK calcula que este umbral de 75.000 libras beneficiaría al 90% de los trabajadores, lo que afectaría a unos 3,2 millones de personas que reciben pago por horas extra. El partido también ha presentado estimaciones de ahorro para trabajadores de almacenes y funcionarios de prisiones.
La financiación provendría, según el partido, de la eliminación de las Prestaciones por Incapacidad Personal (Pip) para personas con trastornos de ansiedad y la retirada del derecho de los ciudadanos de la UE a reclamar subsidios. Reform UK también modificaría la legislación europea, como las Regulaciones del Tiempo de Trabajo, para permitir que los ciudadanos "aprovechen esta desgravación fiscal".
El Sindicato de Trabajadores (TUC) publicó el año pasado un análisis que estimaba que en 2024, 3,8 millones de personas trabajaron una media de 7,2 horas no remuneradas a la semana, perdiendo 8.000 libras anuales. Los sectores más afectados por las horas extra impagadas serían la enseñanza y la sanidad.

La ministra de Hacienda, Lucy Rigby, ha criticado la propuesta por "no tener financiación", mientras que el portavoz de Economía laborista, Sir Mel Stride, ha señalado que "las promesas de Reform no se sostienen". La vicepresidenta liberal demócrata, Daisy Cooper, ha calificado la propuesta de "fantasía económica" y la experta Helen Miller, del Instituto de Estudios Fiscales, ha advertido de que la medida podría incentivar la clasificación de más horas como "extra" para reducir impuestos, citando la experiencia francesa como "no alentadora".
Mənbə: BBC News
