Tras 88 días de desconexión total, el acceso a internet en Irán ha sido parcialmente restaurado, poniendo fin a lo que un grupo de monitorización ha calificado como el apagón digital más prolongado de la historia reciente. La sensación entre los ciudadanos es de un alivio inmenso, comparada por uno de ellos con "la liberación de un preso tras tres meses de encierro, viendo el cielo por primera vez". La vuelta a la normalidad digital ha desatado emociones encontradas, desde la alegría por poder comunicarse de nuevo con el mundo exterior hasta la preocupación por las nuevas restricciones y la censura.
La conexión, que se interrumpió el 28 de febrero tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, ha sido restablecida por orden del presidente Masoud Pezeshkian. El gobierno ha descrito este paso como un "primer avance" hacia un acceso a internet "libre y regulado", necesario para la recuperación de servicios y el desarrollo científico. Sin embargo, muchos usuarios señalan que el acceso aún es limitado y que varias plataformas siguen bloqueadas. La imposibilidad de contactar con familiares y amigos en el extranjero durante estos meses ha sido especialmente dolorosa, aumentando la angustia y la sensación de aislamiento.
Para los que dependen de la red para su sustento, la restauración de internet supone un respiro crucial. Estudiantes y emprendedores online, como Pantea, expresan su alivio por poder retomar sus negocios y actividades, aunque advierten sobre el peligro de la censura. "Si encuentran una solución buena y correcta para esto, muchos problemas se resolverán", comenta Pantea. Rastin, otro estudiante de informática, coincide en que el regreso de internet es "cien por cien positivo", pero subraya cómo las restricciones continuas "perjudican significativamente a los negocios online". Esta no es la primera vez que Irán sufre un apagón de internet; ya ocurrió en enero durante las protestas antigubernamentales, lo que llevó a algunos ciudadanos a recurrir a VPNs y sistemas de internet por satélite.

La organización Netblocks ha detectado, además de la restauración de la conectividad, un aumento en el filtrado de contenidos y restricciones en aplicaciones de mensajería y tiendas de apps, superando incluso las observadas en enero. Mientras tanto, en el extranjero, la noticia también se recibe con alegría, aunque teñida de preocupación. La humorista iraní-británica Shaparak Khorsandi relata la "dolorosa y gozosa" experiencia de poder hablar de nuevo con sus seres queridos, aunque aún no ha podido contactar con su tía en Irán. "Sentimos que es algo familiar para los iraníes estar desconectados, preocupados y sintiéndonos impotentes", confiesa, recordando anécdotas como la de su tío felicitándose a sí mismo el cumpleaños por adelantado ante la imposibilidad de recibir felicitaciones. Su mayor deseo es poder transmitir a su familia en Irán que "los queremos y esperamos que ningún silencio les haga sentir lo contrario".

Mənbə: BBC News
