La Premier League llega a su desenlace y la tensión es máxima para Tottenham y West Ham. Ambos equipos londinenses, que han saboreado éxitos europeos en los últimos años, se juegan la permanencia en la máxima categoría del fútbol inglés en la última jornada. Las probabilidades, sin embargo, no son las mismas para ambos.
Los 'Spurs', con un punto más y una mejor diferencia de goles, parten con ventaja. Reciben al Everton en casa, mientras que el West Ham se enfrenta al Leeds. La salvación para los 'Hammers' pasa por una victoria y una derrota de sus vecinos. Una carambola que, de no darse, les condenaría a la Championship tras 14 temporadas consecutivas en la élite. El Tottenham, por su parte, solo ha estado una campaña fuera de la Premier desde 1950.
Ambos clubes, acostumbrados a la gloria reciente –el West Ham levantó la Conference League en 2023 y el Tottenham la Europa League hace un año–, se encuentran ahora en una situación impensable. Una caída a la segunda división sería el precio a pagar por decisiones erráticas en los despachos, cambios constantes de entrenador y fichajes fallidos.
El Tottenham, que la temporada pasada evitó el descenso con Ange Postecoglou, ha firmado una campaña desastrosa. Tres técnicos, rachas negativas históricas como seis derrotas seguidas y 15 partidos sin ganar, y una plaga de lesiones han marcado su curso. Tras la salida de Postecoglou, Cristian Stellini y luego Ryan Mason intentaron reconducir la situación, pero fue Ange Postecoglou quien tomó las riendas en verano. Sin embargo, su sucesor, Igor Tudor, solo sumó un punto de quince posibles en su breve y fallido paso por el banquillo. Ahora, Roberto De Zerbi tiene la difícil tarea de asegurar la permanencia.
Danny Murphy, exjugador del Tottenham, analizó la situación en BBC Match of the Day: "Si le dices a los aficionados y jugadores del Tottenham hace cuatro o cinco semanas que la salvación se decidiría en casa contra el Everton con la necesidad de un empate o una victoria, habrían aceptado encantados". No obstante, advierte del peligro de especular: "El dilema de saber que te vale el empate juega en tu contra. Tienen que salir a ganar, no a defender un 0-0".
Las consecuencias de un descenso para ambos clubes serían devastadoras, especialmente en lo deportivo y económico. La posible salida de jugadores clave como Dejan Kulusevski, Guglielmo Vicario, Cristian Romero, Micky van de Ven, Xavi Simons o James Maddison es una posibilidad real. Para el West Ham, la situación se remonta a la salida de David Moyes en 2024. Tras él, Julen Lopetegui y Graham Potter pasaron fugazmente por el banquillo. La llegada de Nuno Espirito Santo ha dado algo de estabilidad, pero una racha nefasta entre noviembre y enero, donde solo sumaron cuatro puntos de treinta, podría ser su perdición.
El West Ham ya arrastra unas pérdidas de 104,2 millones de libras, y el descenso agravaría su precaria situación financiera. La venta de activos se perfila como una solución, con nombres como el portugués Mateus Fernandes o el capitán Jarrod Bowen sonando para salir. Para el Tottenham, que alcanzó los octavos de final de la Champions y figura entre los clubes más ricos del mundo, el descenso sería una caída espectacular y calamitosa. Los ingresos por derechos de televisión, patrocinios y taquilla se verían drásticamente reducidos, y la masa salarial, que ronda los 254 millones de libras, sería insostenible en la Championship, donde la media es de 38 millones.
El experto en finanzas deportivas Kieran Maguire estima una caída de ingresos anuales de unos 261 millones para el Tottenham. "Los ingresos por aficionado en día de partido son los más altos de la Premier. Esa cifra se resentiría enormemente", explica. Para el West Ham, la pérdida de ingresos se estima en unos 100 millones de libras, con una drástica caída en los derechos de televisión. Su estadio, con capacidad para 62.500 espectadores, podría convertirse en una carga en la segunda división, y además, un acuerdo de alquiler con el Ayuntamiento de Londres podría suponer un coste adicional de 2,5 millones de libras si descienden.
Mənbə: BBC News
