El desfibrilador de Eriksen: el ‘ángel guardián’ que le salvó la vida en el campo

Christian Eriksen se recupera favorablemente y pronto recibirá el alta hospitalaria tras su desvanecimiento durante el partido de fútbol entre Dinamarca y Ucrania el pasado domingo. El centrocampista danés, de 34 años, que ya sufrió una parada cardíaca hace cinco años, pudo abandonar el terreno de juego por su propio pie tras recuperar la consciencia gracias a un pequeño dispositivo implantado en su pecho: un desfibrilador cardioversor implantable (DCI).

Morten Boesen, médico de la selección danesa, confirmó que el aparato, al que se refirió como un "marcapasos", "respondió como debía". Este dispositivo, que no cura sino que trata, detecta arritmias peligrosas y actúa de inmediato para corregirlas. Existen dos tipos principales: uno subcutáneo, similar a un marcapasos, y otro que se conecta directamente al corazón.

En el caso de Eriksen, es muy probable que el DCI emitiera una descarga eléctrica al detectar un ritmo cardíaco anómalo o acelerado, restableciendo así el patrón normal del corazón. "Es como recibir un puñetazo en el pecho", describe el profesor Aneil Malhotra, cardiólogo deportivo, comparando la acción del dispositivo con el reinicio de un ordenador. Estos aparatos son "altamente eficaces", según Malhotra.

El incidente recuerda a la parada cardíaca que sufrió Eriksen durante la Eurocopa de 2021, cuando tuvo que ser reanimado en el campo con maniobras de RCP y un desfibrilador externo. Esta vez, el dispositivo implantado actuó como una red de seguridad, interviniendo de forma inmediata y permitiendo una recuperación mucho más rápida. "Al tener el DCI, no tuvo que esperar", explica Malhotra. El profesor Michael Papadakis, experto en cardiología, lo describe como una "caja de descargas" que "vigila el ritmo y, si detecta una irregularidad grave, te da una descarga para reiniciar el corazón".

Una parada cardíaca, distinta a un infarto, puede deberse a diversas causas, como fallos en los impulsos eléctricos del corazón o inflamación de sus paredes. En jóvenes, puede ser genética o adquirida por infecciones o reacciones alérgicas. Aunque poco frecuente, a veces la causa no llega a identificarse. Los problemas cardíacos en atletas de élite son raros pero no inéditos, como los casos de Fabrice Muamba o Marc-Vivien Foé.

Jugadores como Daley Blind han continuado su carrera con un DCI implantado, mientras que otros, como Tom Lockyer, han sufrido desvanecimientos recientes. Las muertes súbitas por paro cardíaco en menores de 35 años son una realidad preocupante, afectando a unas 12 personas semanales en el Reino Unido, según la organización Cardiac Risk in the Young (CRY). El doctor Steve Cox, de CRY, subraya que en el 80% de los casos no hay síntomas previos y que los programas de cribado detectan problemas en uno de cada 300 jóvenes.

La investigación sugiere que uno de cada 250 futbolistas jóvenes podría tener una cardiopatía que requiera seguimiento. Los atletas negros, además, presentan una mayor incidencia de muerte súbita, aunque las razones no están claras. Los avances en prevención y manejo son notables, y todos los jugadores de las ligas inglesas son sometidos a revisiones periódicas. La ecocardiografía complementa el electrocardiograma para evaluar la estructura del corazón.

Numerosos estudios indican que muchos portadores de DCI pueden retomar su actividad deportiva. Alrededor del 10% de ellos reciben una descarga de su dispositivo, lo que confirma su correcto funcionamiento, según la profesora Rachel Lampert. La decisión de seguir jugando se toma conjuntamente entre el deportista y los médicos, sopesando riesgos y beneficios, aunque las normativas varían, siendo Italia el país más restrictivo.

El futuro de Eriksen en el fútbol profesional aún está por determinar. Sus médicos deberán investigar la causa del cambio de ritmo y evaluar la probabilidad de que se repita. "Las descargas pueden ocurrir en cualquier momento", advierte Lampert, y tener un DCI no garantiza que no se produzcan más episodios, incluso fuera del deporte. El propio Eriksen ya expresó en 2022 su convicción de que el dispositivo le salvaría la vida, una posibilidad que los médicos siempre contemplan.

Mənbə: BBC News

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