Los espacios de uso individualizado por sexo, como baños o vestuarios, deberán regirse por el sexo biológico de las personas, según confirma una nueva guía publicada por el organismo de igualdad del Reino Unido.
Esto implica, por ejemplo, que una mujer trans -considerada biológicamente hombre pero que se identifica como mujer- no debería usar los baños o vestuarios femeninos, según el código de buenas prácticas. La guía, elaborada por la Comisión de Igualdad y Derechos Humanos (EHRC) y ya aprobada por los ministros, aclara que a las personas trans se les debería ofrecer un espacio alternativo, ya sea neutral en cuanto al género o una tercera opción.
El código de prácticas establece cómo deben organizarse las instalaciones en asociaciones, empresas y servicios abiertos al público, abarcando desde centros comerciales y gimnasios hasta hospitales y restaurantes. La guía se publica tras la histórica sentencia del Tribunal Supremo del año pasado, que definió la figura de la mujer en la Ley de Igualdad basándose en el sexo biológico.

La guía, que tiene más de 300 páginas, fue enviada inicialmente al gobierno en septiembre de 2025. El gobierno ha tardado ocho meses en publicarla, alegando que quería abordar el asunto "con la máxima minuciosidad y cuidado". La presidenta de la EHRC, Mary-Ann Stephenson, expresó su esperanza de que el código se lea con "mente abierta", buscando asegurar el acceso a los servicios para todos, reconociendo que las necesidades pueden variar.
Por su parte, Clare Reddington, directora ejecutiva del cine Watershed en Bristol, criticó la demora en la publicación de la guía, calificando su impacto en las personas trans como "tóxico" y señalando que han estado esperando para saber qué significaba esto para su "capacidad de vivir una vida pública plena". El Watershed ya cuenta con baños de género neutro, además de los masculinos y femeninos separados.
Maya Forstater, del grupo Sex Matters, celebró la publicación, afirmando que "finalmente, no hay más excusas para las organizaciones que decían estar 'esperando la guía' antes de corregir sus políticas ilegales". Subrayó que el principio fundamental es que "sexo significa lo que dice: hombre y mujer", y que cualquier entidad que haya permitido el acceso de hombres que se identifican como mujeres a espacios femeninos, o viceversa, debe "corregir urgentemente sus políticas".

Sin embargo, un portavoz de TransActual, grupo de defensa de los derechos trans, opinó que la guía "debilita las protecciones para la comunidad LGBT en su conjunto" y que seguirá luchando por la igualdad de acceso para todas las personas trans. Joanne Moseley, de Irwin Mitchell Solicitors, advirtió que la guía no es una "bala de plata" y que no exime de responsabilidad en caso de discriminación, recordando que la excusa de "estar esperando la guía" no será una defensa válida ante los tribunales.
Mənbə: BBC News
