Los viajeros que protagonicen altercados en vuelos podrían ser incluidos en un registro nacional y vetados de volar con cualquier compañía aérea, según una nueva propuesta del Gobierno.
El plan permitiría a las aerolíneas compartir información sobre pasajeros problemáticos y, en consecuencia, restringirles el acceso a los vuelos. El comportamiento incívico, ebrio o violento suele repuntar durante la temporada alta de verano. Actualmente, si una aerolínea veta a un pasajero, este puede reservar billetes con otra.
"Todo el mundo debería poder disfrutar de una cerveza en el aeropuerto, pero el comportamiento antisocial en los vuelos es totalmente inaceptable", ha declarado una fuente gubernamental al medio británico. "Amenaza la seguridad de pasajeros y tripulación, y arruina vacaciones ganadas a pulso".

Representantes del Departamento de Transporte se reunirán este mes con las aerolíneas para debatir la viabilidad de la propuesta. La base de datos nacional podría ser gestionada conjuntamente por el Gobierno y el sector aéreo. Si se implementa, la medida no requeriría cambios legislativos, aunque aún está por ver cómo encajaría en la normativa actual de protección de datos, el RGPD.
En la actualidad, el intercambio de datos de pasajeros no está permitido por el RGPD, lo que facilita que un pasajero conflictivo, vetado por una compañía, pueda volar con otra. "Ya existen leyes contundentes para delitos cometidos en vuelos, pero estamos explorando con el sector cómo abordar mejor esta cuestión, asegurándonos de que se toman medidas contra quienes causan caos de forma persistente", añadió la fuente gubernamental. "Todo el mundo debería poder volar sin incidentes".
La problemática de los pasajeros disruptivos lleva tiempo preocupando a las aerolíneas, que en casos graves recurren a acciones penales. En abril, un tribunal escuchó el caso de Stephen Blofield, de 61 años, quien, ebrio y muy violento, obligó al piloto de un vuelo de Ryanair a abortar el aterrizaje en Bristol procedente de Cracovia. Blofield fue condenado a 10 meses de cárcel.
En febrero, Jet2 vetó de por vida a dos pasajeros tras una pelea en pleno vuelo entre Turquía y Manchester. La compañía calificó el comportamiento de "espantoso" y provocó un aterrizaje de emergencia en Bruselas, donde los hombres fueron detenidos por agresión. Phil Ward, director de operaciones de Jet2, afirmó que la aerolínea, orientada a familias, aplica una "política de tolerancia cero" y no duda en vetar de por vida a los pasajeros maleducados.
"Apoyaríamos un plan gubernamental para un esquema formal de intercambio de información sobre pasajeros disruptivos entre aerolíneas y llevamos tiempo presionando para ello", declaró Ward. "La creación de una base de datos nacional significará que, además de ser vetados por nosotros, los pasajeros conflictivos también podrán serlo por otras aerolíneas del Reino Unido. Esperamos reunirnos con el Gobierno para discutirlo más a fondo".
Airlines UK, que representa al sector aéreo, acogió la idea con agrado y se comprometió a colaborar con el Gobierno en el desarrollo de la propuesta. "Medidas adicionales para los casos más graves de altercados, incluida la creación de una lista de veto nacional, es un próximo paso importante para garantizar que una minoría de pasajeros no pueda perturbar los viajes aéreos de la mayoría", afirmó un portavoz.
Mənbə: BBC News
