El Gigante de Cerne Abbas se renueva para resistir la lluvia y el paso del tiempo

Durante siglos, el Gigante de Cerne Abbas ha sido una figura inconfundible. Este grabado en tiza de 55 metros, recortado en una ladera cerca de la aldea de Cerne Abbas en Dorset, representa a un hombre desnudo empuñando una porra, cuya silueta lo ha convertido en uno de los monumentos históricos más reconocibles del Reino Unido.

Sin embargo, el National Trust, organismo propietario y gestor del lugar, advierte que los cambios en los patrones climáticos dificultan el mantenimiento de la nitidez del Gigante en la ladera. Personal y voluntarios del National Trust esparcirán esta semana toneladas de tiza nueva sobre la figura para restaurar el blanco puro de su contorno.

Luke Dawson, un guardabosques del National Trust que cuida el sitio, explica que las intensas lluvias invernales arrastran la tiza de la pendiente con mayor rapidez, mientras que las condiciones templadas y húmedas favorecen el crecimiento de algas. Según Dawson, este clima más húmedo está "apagando" el contorno del Gigante, volviéndolo más verdoso y menos definido entre las labores de mantenimiento.

El National Trust se muestra cauto a la hora de atribuir directamente los cambios al cambio climático en un sitio concreto. "Es una de esas cosas que no podemos demostrar realmente", afirma Dawson. "Es más una observación de lo que vemos allí arriba".

La organización benéfica cuida del Gigante desde 1920. Sus guardabosques y voluntarios mantienen el contorno definido volviendo a trazar la figura con tiza cada década aproximadamente para protegerla de la maleza y la erosión. Y entre estas labores, utilizan ovejas para mantener corto el césped.

No obstante, el Trust señala que, junto con las lluvias invernales más intensas, los frecuentes periodos de sequía en verano hacen que la hierba crezca más lentamente, dejando los bordes de tiza más expuestos y vulnerables a la erosión.

El planeta se encuentra actualmente unos 1,4°C más cálido de media que a finales del siglo XIX, en gran parte debido a actividades humanas como la quema de combustibles fósiles. La Oficina de Meteorología (Met Office) indica que el clima del Reino Unido ya es notablemente diferente al de hace apenas unas décadas y prevé que la tendencia hacia inviernos más cálidos y húmedos y veranos más calurosos y secos continúe.

El pasado jueves, publicó un nuevo informe que advierte de que existe una probabilidad de casi nueve de cada diez de que el mundo registre una nueva temperatura récord en los próximos cinco años. El National Trust considera que estos cambios implican que el Gigante podría necesitar una atención más frecuente que cada década para asegurar que no pierda sus rasgos distintivos.

Su última renovación ha llegado después de solo siete años. El proceso de volver a trazar la figura con tiza podría durar hasta 15 días. Participarán alrededor de 300 empleados y voluntarios del National Trust, transportando unas 17 toneladas de tiza fresca por la empinada ladera, que en algunos tramos tiene una pendiente de aproximadamente uno a tres.

La labor es físicamente exigente, especialmente con el calor excepcional que ha experimentado el Reino Unido en los últimos días. Se retira cuidadosamente la tiza vieja antes de rellenar el contorno del Gigante con material nuevo a mano, un proceso que, según el Trust, ha cambiado poco a lo largo de generaciones. "Así es como lo hemos mantenido visible durante siglos", comenta el guardabosques del National Trust, Luke Dawson.

Chloe Baugh y su novio, Joe Ford, trabajan en la espinilla izquierda del Gigante. Ganaron la oportunidad de ayudar en el proyecto en una lotería del National Trust. "No sabíamos que iba a ser uno de los días más calurosos del año", ríe Baugh. "Realmente me ha hecho pensar en toda la gente que ha trabajado para hacer esto a lo largo de cientos de años".

Estos trabajos llegan pocos meses después de que donaciones públicas ayudaran al National Trust a recaudar 330.000 libras para adquirir 138 hectáreas adicionales de terreno alrededor del Gigante. La zona recién protegida incluye praderas calcáreas ricas en especies, importantes registros arqueológicos y hábitat para fauna rara, como la amenazada mariposa Duke of Burgundy.

El National Trust afirma que la adquisición permitirá cuidar no solo de la figura en sí, sino también del paisaje más amplio en el que se asienta, mejorando el acceso, restaurando hábitats y apoyando investigaciones futuras.

La forma desnuda y con porra del Gigante ha alimentado siglos de especulación, "un verdadero debate", según el historiador local Ian Denness. Algunos argumentaron que era una antigua figura de fertilidad, otros un Hércules romano, o incluso una sátira posterior de Oliver Cromwell.

Sin embargo, un análisis científico de sedimentos publicado por el National Trust en 2021 sugirió que la figura probablemente se talló por primera vez en el periodo tardosajón, entre aproximadamente el 700 y el 1100 d.C., mucho después de los orígenes prehistóricos o romanos que se imaginaban.

No obstante, este hallazgo no ha zanjado la cuestión de su significado. En 2024, una investigación de la Universidad de Oxford argumentó que, aunque el Gigante no era de origen romano, fue tallado para representar a Hércules, y especuló que pudo haber sido un punto de encuentro para los ejércitos de Wessex que luchaban contra invasores. Los investigadores sugirieron que los monjes de la cercana Abadía de Cerne lo adoptaron posteriormente como San Eadwold, un ermitaño local asociado a la zona.

Mənbə: BBC News

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