Con el Mundial de Fútbol de 2026 a punto de comenzar, muchos aficionados en España ya están diseñando su estrategia para compaginar los partidos en horarios intempestivos con la jornada laboral del día siguiente.
Los encuentros se disputarán entre Estados Unidos, Canadá y México, y los partidos de la selección española arrancarán a las 21:00 y 22:00 hora peninsular, mientras que los de otras selecciones europeas serán aún más tardíos, rozando la madrugada.
Algunos seguidores ya han tirado de ingenio y han reservado días de vacaciones coincidiendo con posibles eliminatorias. Otros, en cambio, confían en negociar con sus empresas la posibilidad de un horario flexible, como entrar más tarde o teletrabajar tras una noche de fútbol.

Cameron Rae, un seguidor escocés, ya se ha cogido libre el lunes posterior al partido contra Haití para asistir a una zona de aficionados que contará con bar y DJ hasta las cuatro de la madrugada. "Trabajo en un taller y abrimos en horario normal, así que no creo que me dejen salir con lo del horario flexible", explica Rae.
Su compatriota Krys Kujawa, analista de negocios, cree que puede aguantar las noches de trasnochón sin necesidad de días libres. "El partido contra Haití es a primera hora del domingo, así que aún tienes todo el día para recuperarte. El de Marruecos es tarde el viernes, así que puedes quedarte despierto y dormir hasta tarde el sábado. El de Brasil es el complicado, ese es para tomárselo con café", comenta.
En Escocia, se ha decretado un día festivo nacional el 15 de junio para celebrar la participación de su selección en el Mundial, la primera desde 1998. Todo el personal del NHS escocés y los empleados del gobierno escocés tienen derecho a ese día libre. Los ayuntamientos pueden decidir si se suman o no, y las empresas privadas no están obligadas por ley a cerrar o conceder ese día extra.

Kujawa confiesa que hubiera preferido el festivo después del partido contra Brasil, ya que saber que hay que ir a trabajar a la mañana siguiente "te quita un poco la emoción".
Sindicatos y expertos laborales han advertido a las empresas que se preparen para un repunte de las conocidas como "bajas por Mundial". La consultora BrightHR, que monitoriza las ausencias de más de un millón de empleados en Reino Unido, prevé que al menos 1,5 millones de trabajadores se darán de baja por enfermedad durante el torneo, lo que se traducirá en más de 2,3 millones de ausencias adicionales.
Por su parte, un estudio de la empresa de gestión de personal UKG sugiere que el Mundial podría costar a las empresas británicas alrededor de 681 millones de libras en pérdida de productividad.

Una empresa que espera evitar las "bajas por Mundial" es la agencia digital Pull the Pin, con sede en Birmingham. Su fundador, Sam Hufton, ha ampliado la política de flexibilidad laboral de la empresa. "Como gran aficionado al fútbol, he recordado a todos que si quieren ver un partido y empezar un poco más tarde, no hay problema, solo pedimos que sean transparentes al respecto", señala.
"Todos establecemos un plan semanal de cuándo empezamos y terminamos cada día, así todo el equipo sabe dónde está cada uno", añade Hufton, quien considera que la política busca tanto el bienestar del empleado como el disfrute del fútbol. "No todo el mundo es fan del fútbol, pero muchos lo serán, especialmente las familias que quieren verlo juntas. Quien lo aproveche, solo quiero que lo disfrute de verdad", concluye.
Hufton recuerda que la empresa ya adoptó medidas similares en otros torneos, como dar libre la mañana después de la final de la Eurocopa 2024 entre Inglaterra y España. "Todos sabemos cómo acabó, pero significó que todos pudieron disfrutarlo y volver al trabajo a mediodía. Estaríamos encantados de hacer lo mismo de nuevo", afirma.

El fundador de Pull the Pin confiesa que verá todos los partidos con sus "dos hijos, que están muy metidos, o con buenos amigos y unas cervezas". Además, se casa el 11 de julio, fecha que podría coincidir con un hipotético cuartos de final de Inglaterra. "Combinar ambas cosas podría ser interesante", bromea.
Sharna Beveridge, responsable de redes sociales de Pull the Pin, no es una gran fanática del fútbol, pero confiesa que se está contagiando del espíritu gracias al ambiente en la oficina. "La oficina ha perdido la cabeza… en el buen sentido. Incluso tenemos nuestra propia competición", explica.
Beveridge probablemente verá los partidos de Inglaterra con amigos y empezará un poco más tarde. "Un par de horas más de cama sin duda inclinarán la balanza para salir en lugar de quedarme en casa", admite.

David D’Souza, director de CIPD, el organismo profesional de Recursos Humanos, recomienda: "Los empleadores deberían ser claros sobre sus expectativas y animar a los empleados a reservar tiempo libre cuando los partidos, o sus efectos posteriores, puedan afectar al rendimiento laboral".
Por su parte, John Palmer, asesor principal del servicio de conciliación Acas, aconseja a los aficionados que "informen a su empleador de sus intenciones lo antes posible, para ver qué pueden acomodar".
En última instancia, se trata de "ser justo con tu empleador, y tu empleador será justo contigo", concluye Palmer.
Mənbə: BBC News
