El supermercado Lidl está a punto de dar un paso insólito al abrir su propio pub en Irlanda del Norte en las próximas semanas, un movimiento que ha generado un intenso debate.
La idea de tomarse una pinta tras hacer la compra puede sonar a ocurrencia, pero la incursión de la cadena de supermercados en el mundo de la hostelería pone de manifiesto una realidad mucho más compleja.
Irlanda del Norte posee uno de los sistemas de licencias de alcohol más restrictivos de Europa. Para abrir un pub o un local de venta de alcohol para llevar, es necesario adquirir una licencia existente de otro negocio que haya cerrado. Este 'principio de rendición', vigente desde hace casi un siglo, ha limitado la apertura de nuevos establecimientos y disparado el precio de las licencias hasta cientos de miles de libras.

El pub de Lidl, bautizado como 'The Middle Ale' y con una inversión de 500.000 libras, reaviva el debate sobre la necesidad de reformar la legislación de licencias en Irlanda del Norte. El establecimiento, ubicado en Dundonald (este de Belfast), abrirá el próximo mes con capacidad para 60 clientes y operará en un local independiente, contiguo a la tienda.
Esta es la primera vez que Lidl abre un pub, y el camino hasta aquí no ha sido sencillo. La cadena se ha topado con dos obstáculos: el número limitado de licencias de alcohol en circulación y un 'test de insuficiencia'. Inicialmente, Lidl intentó vender alcohol directamente en su tienda de Dundonald, pero la ley exige comprar una licencia 'rendida' y demostrar que la zona carece de suficientes puntos de venta. Lidl adquirió una licencia de un pub en cierre, pero un tribunal dictaminó que ya existían demasiados locales de venta para llevar en la zona, fallando así el primer requisito.
En lugar de argumentar la falta de locales para llevar, Lidl alegó que la zona carecía de pubs, lo que les permitió utilizar la misma licencia para abrir un pub y vender alcohol para consumo fuera del local.

La apertura de este pub de Lidl es, en cierto modo, el resultado de un proceso que se remonta a 100 años. En 1923, el parlamento de Irlanda del Norte aprobó la Ley de Licores Intoxicantes, introduciendo normativas más restrictivas que en la República de Irlanda, con el objetivo de frenar el alto consumo de alcohol. De ahí surgió el 'principio de rendición', que estipulaba que por cada nuevo pub que abriera, dos debían cerrar. Aunque esta norma se ha suavizado, el polémico 'principio de rendición' se ha mantenido, diferenciando a Irlanda del Norte del resto del Reino Unido y la República de Irlanda, donde obtener una licencia es más fácil y económico.
El pasado año, el ministro de Comunidades, Gordon Lyons, rechazó varias reformas a las normativas de licencias de alcohol propuestas en un informe independiente. Dicho informe, elaborado por la Universidad de Stirling con un coste de 478.000 libras, señalaba que las reglas actuales restringían la competencia y la innovación. Las recomendaciones incluían la reforma del 'principio de rendición', pero Lyons argumentó que los cambios podrían tener "consecuencias significativas e imprevistas en la viabilidad económica de nuestro sector hostelero en un momento en que muchos operan por debajo de los umbrales de viabilidad".
Los hosteleros actuales defienden el sistema, argumentando que han pagado sumas considerables por sus licencias y que estas representan un valor importante para sus negocios, permitiéndoles acceder a financiación bancaria o asegurar su jubilación. Por otro lado, la DJ y fundadora de la organización benéfica de vida nocturna Holly Lester ha iniciado acciones legales contra la respuesta del ministro a la revisión de Stirling. Lester critica que se hayan rechazado casi todas las recomendaciones del informe, que podrían haber "transformado la vida nocturna", y denuncia la "imposibilidad creciente de abrir nuevos espacios y locales" debido al sistema de licencias y sus "costes prohibitivos". Un portavoz del Departamento de Comunidades se ha abstenido de comentar al estar los procedimientos legales en curso.

El pub de Lidl no es solo una novedad, sino un caso de estudio sobre cómo las singulares normas de licencias de Irlanda del Norte moldean quién puede abrir establecimientos. Si el sistema debe protegerse o modernizarse sigue siendo objeto de debate, pero lo que está claro es que este híbrido supermercado-pub solo existe gracias a un marco regulatorio único en el Reino Unido y la República de Irlanda.

Mənbə: BBC News
