Dos hombres de Mozambique han sido hallados muertos en Mossel Bay, Sudáfrica, según han informado las autoridades.
El gobierno de Mozambique había declarado previamente que cinco de sus ciudadanos habían fallecido "como consecuencia directa de ataques xenófobos". Sin embargo, la policía sudafricana no ha confirmado el móvil de los crímenes y la investigación sigue en curso.
Las tensiones en Sudáfrica han ido en aumento en las últimas semanas, alimentadas por protestas que exigen medidas más contundentes contra la inmigración irregular. Varios países africanos han denunciado episodios de violencia contra sus ciudadanos, algo que las autoridades sudafricanas no han corroborado.

Los fallecidos, de 27 y 43 años, murieron el sábado, un día después de que se produjeran incidentes violentos en la región de Cabo Occidental. La policía sudafricana emitió un comunicado el martes para "aclarar los hechos".
En un suceso aparte, un joven sudafricano de 18 años fue apuñalado mortalmente en la madrugada del domingo, presuntamente durante un robo que salió mal. Aún no hay detenidos.
El viernes, un asentamiento en KwaNonqaba fue escenario de graves disturbios, con más de 50 chabolas incendiadas. Por estos hechos, cinco personas han sido arrestadas.

Una mujer mozambiqueña relató a los medios locales cómo ella y su familia estaban "dentro de casa cuando empezaron a quemarlo todo". "Nos dijeron que nos marcháramos o nos harían daño", explicó Dolinda Mabunda, quien añadió que solo pudieron coger lo esencial y "echar a correr".
Mientras la policía sudafricana confirma la muerte de dos mozambiqueños, Maputo sostiene que han sido cinco sus compatriotas los fallecidos. El gobierno mozambiqueño alega que 800 de sus ciudadanos fueron "víctimas de ataques xenófobos" durante la violencia del viernes.
Además, 300 personas regresaron a Mozambique el sábado y se esperaba que otras 500 hicieran lo propio. Dos personas fallecieron en un accidente de tráfico durante el trayecto.
"Dada la volatilidad de la situación… se prevé que el escenario actual empeore", advirtió el gobierno de Mozambique.
Los manifestantes sudafricanos acusan a los migrantes indocumentados de sobrecargar los servicios públicos y de estar implicados en la delincuencia, exigiendo al gobierno un endurecimiento de los controles migratorios, lo que ha avivado el sentimiento antiinmigrante.
Varios países africanos, como Kenia, Malaui, Lesoto y Zimbabue, han recomendado a sus ciudadanos que extremen la precaución.
Recientemente, Ghana evacuó a cientos de sus nacionales alegando motivos de seguridad.
La policía no ha confirmado ataques específicos contra extranjeros, si bien el gobierno ha condenado "actos delictivos" dirigidos contra ciudadanos de otros países.
Según cifras oficiales, Sudáfrica acoge a más de tres millones de extranjeros, alrededor del 5% de la población, aunque se estima que hay muchos más sin documentación en regla.
El colectivo March and March ha fijado una fecha límite no oficial, el 30 de junio, para que todos los inmigrantes indocumentados abandonen el país, en un contexto de protestas previas a las elecciones locales de este año.
La xenofobia es un problema recurrente en Sudáfrica, con brotes esporádicos de ataques mortales.
Mənbə: BBC News
