El calor aprieta, las quejas se multiplican y nadie en casa consigue pegar ojo. El verano ha llegado oficialmente y las temperaturas prometen superar los 30 grados en muchas zonas del país en los próximos días.
Ya sea en casa o de vacaciones, combatir el calor puede ser una odisea, especialmente para los más pequeños. Sus cuerpos se calientan más rápido que los de los adultos y sudan menos, lo que les dificulta regular su temperatura.
Por eso, te damos algunos trucos infalibles para mantener a tus hijos frescos y seguros este verano y más allá.

Conseguir que los niños beban agua puede ser una tarea titánica; a menudo prefieren hacer cualquier otra cosa. La solución podría estar en alimentos ricos en agua. A partir de los 12 meses, puedes ofrecerles polos caseros hechos con agua o zumo de fruta muy diluido. Para los mayores, aumenta el consumo de fruta, especialmente sandía o naranjas. Ensaladas, helados, gelatinas y sopas también son buenas fuentes de hidratación.
Los bebés que toman pecho no necesitan agua adicional, ya que la obtienen de la leche materna, aunque sí pueden demandar tomas más frecuentes. Si tu bebé toma biberón, puedes ofrecerle un poco de agua hervida y enfriada entre tomas.
Las cremas solares de aplicación única diaria no cumplen lo que prometen y rara vez duran tanto como anuncian, advierten los expertos. Incluso si se etiquetan como "repelentes al agua" o "resistentes al agua", es fundamental reaplicarlas tras nadar, ya que el secado con toalla o el sudor pueden eliminar la protección.

Al comprar un protector solar, fíjate en dos cosas: el factor de protección solar (SPF), que va del 2 al 50+, y la calificación en estrellas del envase. La recomendación es aplicar una cantidad generosa de protector con un SPF mínimo de 30 y cuatro estrellas, unos 30 minutos antes de salir al exterior. Reaplica cada dos horas y evita las horas centrales del día. No olvides zonas como el empeine, el contorno de las orejas, la nuca y los hombros, que suelen quemarse con facilidad. Recuerda que el protector solar no se recomienda para bebés menores de seis meses, ya que su piel es muy sensible; deben permanecer completamente fuera del sol directo.
La piel de todos necesita protección, independientemente de su color, pero algunas son más vulnerables. Las familias con piel clara, pecas o antecedentes de cáncer de piel deben extremar las precauciones.
La forma más sencilla de proteger a los niños es evitar que se expongan al sol entre las 11:00 y las 15:00. Si salís, utilizad sombrillas o parasoles. Pero no cubras el cochecito o la silla de paseo con una muselina o manta, ni siquiera a la sombra, ya que esto impide la circulación del aire y puede generar un calor excesivo.

Si los niños insisten en ir al parque o a la playa, espera a que refresque al atardecer.
Cuanta más piel cubras, mejor será la protección, pero asegúrate de que la ropa sea holgada. No toda la ropa protege igual del sol: los colores oscuros son más eficaces que los claros, y tejidos como el denim o los poliésteres brillantes son gruesos y, por tanto, barreras útiles.
Acercarse a cualquier zona de agua con niños implica que el bañador con protección UV es indispensable. Busca prendas con etiqueta "UPF 50", que indican la máxima protección contra la radiación solar. Los tops de manga larga y cuello alto protegen brazos, espalda y hombros.

Los sombreros son vitales para las cabezas pequeñas. Los de ala ancha son preferibles a las gorras o los sombreros de pescador. Los sombreros tipo legionario son ideales porque protegen la nuca. Y no te olvides de las gafas de sol envolventes para proteger los ojos de los rayos UV.
Nada peor que intentar dormir a un niño en una habitación sofocante cuando tú mismo te estás derritiendo. Evita esta situación manteniendo las habitaciones frescas durante el día: baja persianas o corre cortinas y usa un ventilador para mover el aire. Eso sí, no lo dirijas directamente al niño, ya que puede deshidratarle.
Un baño fresco antes de dormir puede bajar su temperatura corporal, y la tuya también. En la cama, minimiza las capas de ropa y deja la puerta y la ventana ligeramente abiertas para favorecer la brisa.
Mənbə: BBC News
