Un número indeterminado de ciudadanos estadounidenses que recientemente obtuvieron la nacionalidad canadiense a través de lazos ancestrales están siendo requeridos para devolver sus certificados de ciudadanía. El Ministerio de Inmigración canadiense alega que estas personas "podrían no tener derecho" a dichos documentos, lo que ha generado confusión y decepción entre los afectados y sus abogados.
Las cartas enviadas por el ministerio, y de las que la BBC tiene constancia, solicitan la devolución de los certificados pendientes de una revisión adicional. Estos casos se refieren a personas que obtuvieron la ciudadanía bajo una ley aprobada en diciembre, que facilitaba el acceso a la nacionalidad por ascendencia canadiense.
Un portavoz del ministerio confirmó a la BBC que se está revisando "un número limitado de expedientes" para "evaluar el procesamiento de casos individuales". Aseguró que quienes reciban estas cartas tendrán la oportunidad de presentar pruebas adicionales para respaldar su solicitud. "Si la revisión confirma que la persona tiene derecho al certificado, este será devuelto", añadió.

Shawn Davis Mooney, que se mudó de California a Columbia Británica con su marido, se mostró "devastado" al recibir la misiva. Solicitó la ciudadanía tras la entrada en vigor de la ley para "canadienses perdidos", aportando 114 páginas de documentos que acreditaban un tatarabuelo nacido en Nuevo Brunswick. Su solicitud fue aprobada y recibió el certificado en febrero, pero ahora su estatus en Canadá es incierto.
Mooney expresó su incredulidad ante la carta, que indicaba que su certificado podría ser revocado por no haber aportado la documentación correcta, a pesar de que él y sus abogados consideran que la solicitud fue exhaustiva. "Lo peor es que nos hace sentir como si fuéramos unos farsantes, o que hemos hecho algo mal", lamentó.
Casos similares se han conocido, como el de Rana Charron, residente en Ohio, quien utilizó registros censales para probar su ascendencia franco-canadiense. Tras recibir su certificado a principios de mes, ahora se dispone a devolverlo. "Estaba muy emocionada por ser formalmente canadiense", declaró, calificando la situación como "una de las mayores decepciones de mi vida".

La abogada de inmigración Lisa Middlemiss calificó las cartas de "impactantes", recordando que la revocación de la ciudadanía es una medida excepcional en Canadá. "Solo en circunstancias muy raras el gobierno puede revocar la ciudadanía", señaló, añadiendo que los afectados ya pasaron por el proceso legal establecido. "Esto envía un mensaje muy negativo para Canadá", concluyó.
La ley para "canadienses perdidos" recibió más de 12.000 solicitudes en su primer mes y medio, la mayoría procedentes de Estados Unidos, México y Reino Unido. El Ministerio de Inmigración afirmó que todas las solicitudes fueron revisadas por "funcionarios capacitados" antes de otorgar los certificados, pero que la revisión actual busca "garantizar que se evalúen de manera justa, coherente y de acuerdo con la ley".
Charron, a pesar de la incertidumbre, mantiene su intención de seguir adelante con su caso, pero admite haber perdido la confianza en los procesos de ciudadanía canadienses. "Si pueden retirarlo así, ¿qué les impedirá hacerlo dentro de dos o diez años, cuando la gente ya se haya establecido y echado raíces?", se preguntó.
Mənbə: BBC News
