El consejero delegado de Mondelez, la empresa matriz de Cadbury, ha defendido la decisión de la compañía de mantener su actividad comercial en Rusia, si bien ha admitido que no le "satisface" que los impuestos de la firma contribuyan a financiar la guerra en Ucrania.
Dirk Van de Put afirmó que continuar operando en Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022 fue "la decisión correcta", argumentando que una retirada habría puesto en riesgo miles de empleos y habría expuesto a Mondelez a que el Kremlin se hiciera con el control de sus operaciones locales.
Numerosas empresas occidentales, como McDonald's, abandonaron Rusia tras el inicio de la ofensiva a gran escala contra su vecino. Otras, sin embargo, optaron por quedarse, aunque Mondelez asegura haber cesado nuevas inversiones y suspendido el gasto en publicidad en su negocio ruso.

En una entrevista concedida a la BBC, Van de Put reconoció que la empresa paga impuestos en Rusia que "ayudan a la guerra", algo que no le "satisface". No obstante, defendió la neutralidad de la compañía en el conflicto y la decisión de "hacer lo correcto para nuestra gente en Rusia".
Desde la invasión a gran escala de Ucrania, Rusia ha generado para Mondelez unas ventas anuales de entre 1.000 y 1.400 millones de dólares. El pasado año, más de 70 parlamentarios británicos firmaron una carta instando a la empresa a romper sus lazos comerciales con Rusia.
Van de Put explicó que, en su opinión, una retirada de Rusia habría llevado a la "confiscación" de sus fábricas, lo que habría proporcionado al Kremlin "una fuente de ingresos mucho mayor para financiar la guerra". "Creo que, al final, no es la decisión más popular, pero pienso que fue la correcta", sentenció.
Mondelez, que también produce quesos Philadelphia, galletas Ritz y el chocolate Toblerone, mantiene su actividad en Ucrania a pesar de la cercanía del conflicto. Van de Put relató que, la misma mañana de la entrevista, un edificio de oficinas en Ucrania había sido alcanzado por un ataque, aunque confirmó que "todo el mundo está a salvo".
La compañía opera dos plantas de fabricación en Ucrania, una en Trostyanets y otra en Vyshhorod. "Una planta ha sido atacada dos veces, la hemos reconstruido dos veces", detalló Van de Put, añadiendo que esto supone un coste de "decenas de millones". "Hemos acordado que la reconstruiremos cada vez que sea necesario, seguimos invirtiendo en el país. Duplicamos el salario de todos cuando empezó el conflicto y no hemos despedido a nadie. Estamos comprometidos allí, aunque para la gente que trabaja allí cada día existe un peligro", concluyó.
Mənbə: BBC News
