Las autoridades niponas han logrado sedar y capturar a un oso negro que llevaba días siendo avistado en Utsunomiya, una ciudad de medio millón de habitantes cercana a Tokio.
Un veterinario disparó un dardo tranquilizante al animal, pero el primer intento falló. Fueron necesarios dos disparos más, espaciados por unos quince minutos, para conseguir sedarlo. Mientras tanto, otro oso, descrito como "extremadamente inteligente", sigue en paradero desconocido en Fukushima tras ser filmado persiguiendo a vecinos, en un contexto de creciente preocupación por el aumento de encuentros entre osos y humanos en Japón.
Los ataques de osos alcanzaron cifras récord en 2025, con 238 víctimas notificadas al ministerio de Medio Ambiente, de las cuales 13 fallecieron. Las zonas rurales de Japón, especialmente las montañosas como Tohoku, son el hábitat natural del oso negro asiático. Estos animales dependen de frutos secos como las bellotas, pero las malas cosechas de los últimos años les han empujado a adentrarse en áreas residenciales en busca de alimento. Expertos también señalan el envejecimiento y despoblación del campo como factores clave: menos gente significa menos ruido y actividad que ahuyente a los osos, facilitando su incursión y permanencia en zonas habitadas. Cambios ecológicos que afectan a los ciclos de hibernación también podrían explicar periodos de mayor actividad.
La captura del oso en Utsunomiya se produjo el martes, una hora y cuarenta minutos después de localizarlo a unos 2,5 kilómetros al sur de la estación de tren principal, según la policía local. El animal, que pesaría unos 100 kilos, había sido visto por los residentes más de 20 veces desde el sábado, merodeando cerca de casas, colegios y parques, e incluso nadando en un río y escalando vallas de jardines. La inusual presencia obligó a cerrar las 94 escuelas públicas de primaria y secundaria de la ciudad, y las autoridades alertaron de la posible presencia de dos osos, pidiendo a los vecinos que mantuvieran puertas y ventanas cerradas.
La semana pasada, otro oso hirió a cuatro personas en un barrio de Fukushima. Este animal, que logró escapar de un cerco policial tras forzar la ventana de una fábrica de electrónica, aún no ha sido capturado. El alcalde de Fukushima relató que el oso fue visto bebiendo agua de un grifo, sugiriendo que podría haber girado la manilla él mismo, calificándolo de "extremadamente inteligente". Se ha puesto en marcha una búsqueda con drones.
Ante esta escalada, el gobierno japonés creó a principios de año un grupo de trabajo ministerial y medidas de respuesta de emergencia para atajar el problema y reducir las víctimas. Gobiernos locales y empresas están recurriendo a la tecnología. Un pueblo de Fukushima estudia usar un sistema de análisis de imagen con inteligencia artificial para cámaras de rastreo, mientras que KDDI SmartDrone ofrece drones con cámaras térmicas capaces de seguir a los osos en vegetación densa. Otras empresas desarrollan disuasivos innovadores; en 2016, Ohta Seiki lanzó el "Super Monster Wolf", un lobo robótico solar diseñado para ahuyentar a osos y otra fauna, que este año ha recibido docenas de pedidos, superando las expectativas.
Mənbə: BBC News
