Una exmiembro de la banda terrorista alemana Fracción del Ejército Rojo (RAF) ha sido condenada a 13 años de prisión por su participación en una serie de atracos a mano armada cometidos entre 1999 y 2016. Daniela Klette, de 67 años, fue detenida el pasado febrero en un piso de Berlín, poniendo fin a más de tres décadas en paradero desconocido. Su juicio comenzó el año pasado.
La defensa de Klette solicitó su absolución, pero el tribunal de Verden, en Baja Sajonia, la declaró culpable este miércoles de robo con agravantes, infracción de la ley de armas y otros delitos cometidos durante un periodo de 17 años. La RAF, un grupo de extrema izquierda anticapitalista conocido también como la banda Baader-Meinhof, se disolvió tras una década de asesinatos, secuestros y atentados con bomba que se prolongaron desde principios de los 70 hasta principios de los 90.
El tribunal determinó que Klette, junto a otros dos exmiembros de la RAF, Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub (aún en busca y captura), asaltó supermercados y furgones blindados. Decenas de simpatizantes de Klette protestaron a gritos contra el veredicto, coreando "libertad para Daniela". Según Hans-Jakob Schindler, director del Counter Extremism Project, se ha convertido en "una especie de abuela heroína para la extrema izquierda berlinesa".

Klette no admitió explícitamente su pertenencia a la RAF durante el juicio, y Schindler explicó a la BBC que no se enfrentará a cargos por terrorismo de aquella época debido a la prescripción de los delitos. Sin embargo, podría ser juzgada de nuevo, ya que la fiscalía federal la acusa de complicidad en tres de los ataques del grupo. El juicio se centró en ocho atracos en el norte y oeste de Alemania, el primero en Duisburgo en julio de 1999, cuando los asaltantes, encapuchados, arremetieron contra un furgón de transporte de caudales, amenazaron a los guardias con armas y un lanzagranadas, y huyeron con una gran suma de dinero.
El último golpe, en junio de 2016, fue contra un furgón blindado cerca de Braunschweig, del que los ladrones se llevaron casi 1,4 millones de euros. Klette no fue detenida hasta febrero de 2024, tras una pista que llegó a la policía. Vivía bajo un nombre falso y con pasaporte extranjero en la calle Sebastianstrasse, en el barrio de Kreuzberg, una zona de Berlín que estuvo dividida por el Muro.
Fue trasladada a Baja Sajonia, donde se habían cometido muchos de los robos, para ser juzgada. A pesar de llevar décadas fugada, la fiscalía señaló que no hizo ningún intento por ocultar su identidad. Hamza, uno de sus vecinos en Berlín, la describió como una mujer amable que paseaba a su perro, y se mostró sorprendido al conocer su pasado. Klette utilizaba el nombre de Claudia desde hacía años, pero un periodista de investigación la localizó gracias a un software de reconocimiento facial que comparó una foto antigua de su ficha policial con imágenes recientes de internet.

En el registro de su domicilio se encontraron armas, munición, un lanzagranadas simulado, pelucas, documentos de identidad falsos, oro y 240.000 euros en efectivo. Los abogados defensores de Klette siempre sostuvieron que no había pruebas de su implicación directa en los robos, argumentando que su único delito estaba relacionado con las armas halladas en su piso. Aunque su pertenencia a la RAF ha prescrito, la fiscalía federal ha presentado cargos por su presunta participación en tres ataques posteriores del grupo: un atentado fallido contra un edificio del Deutsche Bank en 1990, un tiroteo en 1991 contra la embajada de Estados Unidos en Bonn (que recibió al menos 57 disparos) y un atentado en una prisión en 1993.
Se alega que Klette formó parte de la tercera y última generación de la RAF, responsable de la muerte de 34 personas entre 1970 y 1991. Algunos de sus crímenes más notorios tuvieron lugar en 1977, cuando fue asesinado un fiscal federal y secuestrado el influyente industrial Hanns Martin Schleyer, que finalmente murió. La decisión sobre si Klette se enfrentará a un nuevo juicio recae ahora en las autoridades de Frankfurt. De los dos fugados restantes, Staub y Garweg, no se sabe nada. "Podrían estar aquí o en el extranjero", declaró Schindler a la BBC. "Supongo que han aprendido la lección de no publicar fotos suyas en internet".
Mənbə: BBC News
