El árbitro Michael Salisbury, protagonista de una polémica decisión en el último partido del Manchester United contra el Nottingham Forest, no ha sido designado para dirigir ninguno de los encuentros de la jornada final de la Premier League.
Salisbury validó un gol de Matheus Cunha que debió ser anulado por una mano previa de Bryan Mbeumo en la jugada. A pesar de la revisión del VAR, el colegiado mantuvo su decisión inicial. Posteriormente, la propia organización de árbitros (PGMOL) reconoció que el tanto no debió subir al marcador.
Aunque el reglamento inglés permite una interpretación más laxa del fuera de juego en comparación con otras ligas, el jefe de los árbitros, Howard Webb, admitió que "la expectativa del fútbol" era que el gol fuera invalidado. Esta situación, donde un árbitro ignora la recomendación del VAR tras revisar la jugada en el monitor, es inusual, habiendo ocurrido solo 17 veces en siete temporadas y cuatro en la presente.
Salisbury, que ha arbitrado 13 partidos de Premier esta campaña, se queda fuera de la última fecha. Por otro lado, James Bell, quien actuó como VAR en la polémica jugada del Manchester United, tampoco estará en la última jornada, a pesar de que también ha sido criticado por no recomendar una revisión en otro partido.
Mənbə: BBC News
