La repentina muerte de Isak Andic, fundador de Mango, en un barranco de Montserrat hace casi un año, ha dado un giro inesperado con la detención de su hijo Jonathan. La policía considera ahora que la caída de 500 pies (150 metros) no fue un accidente, sino un acto premeditado en el que habría participado su propio hijo.
Jonathan Andic, de 45 años, fue arrestado la semana pasada tras considerar un juez de Martorell que existían "suficientes indicios para considerar la muerte de Isak Andic como no accidental, con la participación activa y premeditada de Jonathan Andic en el fallecimiento de su padre". El hijo del magnate, que se declaró inocente, fue puesto en libertad tras depositar una fianza de un millón de euros.
Los hechos ocurrieron el 14 de diciembre de 2024, cuando padre e hijo practicaban senderismo en el parque natural de Montserrat, cerca de Barcelona. Jonathan fue quien alertó a los servicios de emergencia y recuperó el cuerpo de su padre. Según su relato inicial, caminaba por delante cuando oyó un ruido de piedras y vio a su padre caer.
Sin embargo, las pesquisas policiales han ido arrojando dudas sobre esta versión. Los investigadores creen que el lugar de la caída, cerca de unas cuevas en una ruta poco exigente y frecuentada por familias, no se corresponde con un resbalón accidental. Tampoco cuadran las lesiones del fallecido con una caída fortuita, ya que el informe forense sugiere que "parecía haberse lanzado por un tobogán, de pies por delante".
Además, se han detectado contradicciones en el testimonio de Jonathan Andic sobre su posición en el momento de la caída y sobre si su padre estaba haciendo fotos justo antes del suceso, algo que el móvil encontrado en el bolsillo de Isak Andic desmentiría. Las tres visitas de Jonathan al lugar de la caída en los días previos a la muerte de su padre también han levantado sospechas, interpretadas por el juez como "una planificación y estudio del sitio".
La desaparición del teléfono móvil de Jonathan Andic, que alegó haber sido robado en un viaje a Ecuador, ha añadido más interrogantes. La investigación también explora la relación entre padre e hijo, marcada por tensiones en torno a la creación de una fundación benéfica por parte de Isak Andic y supuestas "manipulaciones emocionales" y "sentimientos de odio y resentimiento" por parte de Jonathan, según el magistrado instructor.
Isak Andic, de origen turco y fundador de Mango en los años 80, convirtió la marca en un imperio textil con más de 16.000 empleados y una facturación de 3.300 millones de euros en 2024. Jonathan, su hijo mayor, ha estado muy involucrado en el negocio familiar, aunque ha reducido su actividad tras la muerte de su padre. Actualmente, él y sus dos hermanas controlan el 95% de la empresa a través de una sociedad holding.
La familia Andic ha emitido un comunicado defendiendo la inocencia de Jonathan, asegurando que "no existe, ni existirá, prueba legítima en su contra". Su abogado, Cristóbal Martell, ha calificado la teoría del homicidio de "dolorosa" y ha insistido en la "estigmatización de un hombre inocente".
Mənbə: BBC News
