La sorprendente eliminación de Jannik Sinner en segunda ronda de Roland Garros, tras una racha de 30 victorias consecutivas, ha revolucionado el cuadro masculino del torneo. El italiano, que llegaba como gran favorito tras el abandono por lesión de Carlos Alcaraz, cedió ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo en un partido a cinco sets (3-6, 2-6, 7-5, 6-1, 6-1), sucumbiendo a la enfermedad y al calor parisino.
La derrota de Sinner, que junto a Alcaraz había dominado los últimos nueve Grand Slams, abre un abanico de posibilidades para el resto de tenistas. Novak Djokovic, que debutó con victoria ante Valentin Royer en condiciones extremas, ve reforzadas sus opciones de conquistar su 25º Grand Slam en solitario. A sus 39 años, el serbio, único con experiencia en ganar un grande en el cuadro, deberá superar la prueba del calor y la juventud del brasileño Joao Fonseca en su próximo partido.
Alexander Zverev, número dos del mundo y eterno aspirante a su primer Grand Slam, se perfila como el principal beneficiado. Sin Sinner ni Alcaraz en su camino y con un Djokovic que acusa el paso del tiempo, el alemán tiene en su mano una oportunidad de oro para romper su maleficio. Sin embargo, Zverev arrastra un historial de finales perdidas y dudas en partidos clave, como demostró ante Djokovic en la pasada edición de Roland Garros.
En la otra mitad del cuadro, Casper Ruud y el joven español Rafael Jodar emergen como alternativas. Ruud, doble finalista en París, posee la experiencia y el nivel para llegar lejos, aunque podría cruzarse con Djokovic en octavos. Jodar, la sensación del circuito y alumno de Toni Nadal, ha protagonizado un ascenso meteórico y, tras su buen inicio y la apertura del cuadro, podría enfrentarse a Zverev en cuartos.
La parte alta del cuadro, donde se encontraba Sinner, está aún más despejada. Felix Auger-Aliassime y Ben Shelton, cabezas de serie, ya han sido eliminados, dejando el camino libre para sorpresas como la del joven francés Moise Kouame, que a sus 17 años ha alcanzado la tercera ronda con un juego descarado. Con tantas incógnitas, la lucha por la Copa de los Mosqueteros se presenta más impredecible que nunca.
Mənbə: BBC News
