Es una situación que nos suena a todos: coges el móvil para mirar algo concreto y, sin darte cuenta, has pasado una hora deslizando el dedo por la pantalla.
Un nuevo informe sugiere que más de un tercio del tiempo que pasamos con el teléfono es sin un propósito claro. La doctora Eleanor Drage, de la Universidad de Cambridge, señala que "no se trata solo de que la gente tome malas decisiones", sino de que "la naturaleza inmersiva de la tecnología nos socava". El profesor Pete Etchells, de la Universidad de Bath Spa, añade que, aunque la autoevaluación del uso del móvil puede ser poco fiable, "reconocer nuestros propios hábitos es un primer paso realmente importante" para gestionarlos.
Encuestas realizadas por Virgin Media O2 revelan que los adultos en el Reino Unido pasan una media de cuatro horas al día con el teléfono, de las cuales el 36% se dedica a un uso no intencionado. El informe también destaca que muchas personas conocen las herramientas para controlar su tiempo de pantalla, pero les cuesta encontrar la voluntad para utilizarlas.

"A pesar de la creciente conciencia sobre los inconvenientes del uso habitual y excesivo de los dispositivos, la gente tiene dificultades para gestionar su tiempo en línea", explica Drage, investigadora principal en Cambridge. Los encuestados afirmaron que su uso del smartphone era mayoritariamente intencionado (mensajes, mapas, el tiempo), pero también admitieron pasar tiempo haciendo 'scroll' o revisando aplicaciones sin rumbo.
El estudio, titulado 'Age of Autopilot', se basa en tres encuestas realizadas entre 2024 y 2026, y la última de ellas preguntó a unas 6.000 personas mayores de 16 años sobre su percepción de su tiempo de pantalla. Sin embargo, algunos expertos advierten que fiarse solo de las estadísticas autoinformadas puede no captar la imagen completa de los hábitos de una persona. "Se nos da muy mal estimar el tiempo que pasamos haciendo cosas, especialmente con la tecnología", comenta Etchells, profesor de psicología y comunicación científica en Bath Spa.
Etchells explica que estudios previos han demostrado que las estadísticas autoinformadas sobre el uso del teléfono a menudo se exageran en comparación con mediciones objetivas. A pesar de esta cautela, considera que el informe 'Age of Autopilot' es útil al sugerir que la gente es cada vez más consciente de sus hábitos con el móvil. "Ser capaz de notar cuándo lo usas sin querer o sin necesidad es un primer paso muy importante", afirma.

Para entender el impacto del tiempo de pantalla, es clave saber que no siempre "es algo malo", sino identificar cuándo puede llevar a comportamientos no deseados o peligrosos, como revisar el móvil mientras se conduce, añade Etchells. Netta Weinstein, de la Universidad de Reading, recomienda no ser demasiado críticos con el uso sin rumbo del teléfono, ya que el 'scroll' puede ofrecer relajación, distracción, humor o conexión. "Pero vale la pena preguntarse si realmente nos deja sintiéndonos renovados, o si simplemente terminamos sintiéndonos igual, o incluso peor", matiza.
Los expertos consideran que estos hallazgos también invitan a cuestionar cómo el diseño de los smartphones afecta a nuestros hábitos. Etchells desearía ver más presión sobre las empresas tecnológicas respecto a las notificaciones, señalando que "no es una elección de diseño pensada en nosotros" que vengan activadas por defecto. Rafe Clayton, profesor de medios y comunicación en la Universidad de Leeds, sugiere desactivar las notificaciones no esenciales como una forma de recuperar el control. Otra recomendación es "dedicar más tiempo a actividades que no estén conectadas con el mundo digital".
El objetivo de Drage es hacer que el uso de dispositivos sea "manejable" y dar a la gente más voz en el diseño tecnológico. "La realidad es que seguiremos usando estos mini superordenadores que llevamos encima", afirma. "Son muy útiles, pueden ser muy agradables… realmente queremos seguir conectados. Pero la pregunta es: ¿cómo podemos hacerlo de forma positiva?" La investigadora y su equipo en Cambridge explorarán el uso de la inteligencia artificial generativa y sus impactos en una iniciativa de cinco años financiada por Virgin Media O2.
Mənbə: BBC News
