En Londres, una taza de café puede costar hasta 5 libras (unos 5,80 euros), un precio que refleja las tensiones económicas mundiales. Desde la inflación de las materias primas hasta el caos del comercio, pasando por las tensiones geopolíticas y el cambio climático, cada sorbo de café cuenta una historia de la economía moderna.
El viaje del café, que comenzó en Turín en 1895 con la invención de las máquinas de espresso, se ha convertido en un barómetro de la economía global. Giuseppe Lavazza, cuya familia lleva más de un siglo en el negocio, explica que la clave para sobrevivir es la capacidad de adaptación. Su empresa busca innovar con productos como el "tabli", una galleta de café, para adaptarse al creciente mercado del café en casa.
La industria cafetera se enfrenta a desafíos sin precedentes. Eventos climáticos extremos, como sequías en Vietnam y heladas en Brasil, han disparado los precios de los granos de arábica y robusta. A esto se suman las tensiones geopolíticas, como los aranceles impuestos por Estados Unidos a países productores, que han alterado las rutas comerciales y encarecido el producto final. La navegación por el Mar Rojo, ahora más larga y peligrosa debido a los ataques hutíes, añade otro factor de coste.

Además, nuevas normativas europeas contra la deforestación exigen a los productores proporcionar coordenadas GPS de sus plantaciones, un requisito que aumenta los costes y la complejidad para los agricultores. A pesar de estos incrementos, la demanda de café se mantiene sorprendentemente fuerte, un fenómeno que los economistas describen como "demanda inelástica". Los consumidores, especialmente los jóvenes, están dispuestos a pagar más por experiencias "premium", como los cada vez más populares "cold brews" o las elaboradas creaciones de cadenas como Blank Street.
En China, cadenas como Luckin Coffee están revolucionando el mercado con un enfoque tecnológico, ofreciendo personalización y entrega rápida. Mientras tanto, en el Reino Unido, empresas como Greggs demuestran que es posible mantener precios asequibles mediante la automatización. En definitiva, el precio del café es un reflejo de una tormenta perfecta: problemas en la cadena de suministro por un lado, y consumidores dispuestos a pagar más por otro. El café de 5 euros parece haber llegado para quedarse.







Mənbə: BBC News
