Las autoridades chinas han detenido a dos líderes de la influyente iglesia protestante Early Rain Covenant, tras un operativo en el que decenas de fieles, incluidos menores, fueron interrogados. La iglesia denunció que la policía irrumpió en plena celebración del servicio dominical en la ciudad de Jiangyou, en el suroeste del país.
Fundada en 2008 en Chengdu, la Early Rain Covenant ha estado en el punto de mira del Partido Comunista Chino debido al estricto control que ejerce sobre la religión. Su pastor fundador, Wang Yi, ya fue detenido en diciembre de 2018 y cumple una condena de nueve años por "incitar a la subversión del poder del Estado" y "operaciones comerciales ilegales".
Por el momento, se desconocen los motivos exactos de la detención de Yan Hong y Wu Wuqing, dos de los líderes actuales, según informó la propia iglesia a través de Telegram. Las autoridades chinas no han emitido comentarios al respecto. La congregación difundió imágenes de los fieles rodeados por agentes de la Unidad Especial de Armas y Tácticas (SWAT) en un salón de hotel.

Al menos medio centenar de policías participaron en la redada, que tuvo lugar a las 11:00 hora local. Más de 30 miembros y líderes fueron "sacados a la fuerza en varios vehículos policiales" y trasladados al centro de detención de Jiangyou para ser interrogados. La iglesia asegura que, durante el tiempo que estuvieron retenidos, los congregados "compartieron, cantaron himnos y rezaron hasta que la mayoría fue liberada".
Los fieles que permanecieron en el salón, entre ellos ancianos y niños, fueron sometidos a controles de identidad. En los vídeos se observa cómo un agente de paisano sube al escenario para exigirles que dejen de cantar. La iglesia relató que los agentes intentaron que los presentes firmaran una declaración jurada a cambio de su libertad, pero los congregados se negaron y fueron liberados sobre las 18:00.
Yan y Wu, los dos predicadores detenidos, ya habían sido puestos bajo custodia anteriormente. La última vez fue en enero, cuando fueron citados por la policía bajo la acusación de "provocar altercados y buscar riñas".

Las autoridades chinas cifraron en 2018 en 44 millones el número de cristianos en el país, aunque no está claro si esta cifra incluye a los asistentes a las numerosas iglesias clandestinas. El Partido Comunista presiona a los cristianos para que se unan únicamente a las iglesias sancionadas por el Estado y dirigidas por pastores aprobados por el gobierno.
Muchos han recurrido a las iglesias clandestinas, también conocidas como "iglesias domésticas", pero los grupos cristianos afirman que el control gubernamental se ha endurecido notablemente, con un aumento de los arrestos. "La redada del domingo es otro crudo recordatorio de que el Partido Comunista Chino sigue considerando el culto cristiano pacífico como una amenaza para el control del Estado", afirmó Bob Fu, fundador de ChinaAid, una organización que monitoriza la persecución religiosa.
El pasado octubre, 30 líderes de Zion Church, otra de las mayores iglesias clandestinas de China, fueron detenidos en siete ciudades. Su fundador, Ezra Jin, sigue bajo custodia.
Mənbə: BBC News
