Graham Potter ha renovado su contrato con la selección sueca hasta 2030, un giro sorprendente para el técnico inglés que hace unos meses parecía estar en la cuerda floja.
La imagen de Potter con un sombrero de cowboy durante un entrenamiento en Texas, preparándose para el Mundial, podría haber sido interpretada como una metáfora de su situación: un último intento tras dos despidos consecutivos en Inglaterra que sumaron apenas 15 meses en el banquillo. Sin embargo, sobre el césped del Estadio Monterrey en México, su equipo demostró que la diversión era solo una anécdota y que venían a competir en serio.
Suecia arrolló a Túnez con una contundencia inusitada, endosándole cinco goles en su debut mundialista. Pocos habrían apostado por ver al exentrenador del Chelsea y West Ham liderando a una selección a una victoria tan rotunda en la fase de grupos, especialmente tras sus breves y fallidos pasos por ambos clubes ingleses.
"Nunca se sabe, esa es la verdad", admitió Potter tras el 5-1. "Estábamos optimistas porque confiábamos en el trabajo, pero hasta que no se juega el partido no tienes la certeza. Esa es la belleza del deporte. Estamos encantados con nuestro rendimiento y es un gran comienzo".
Los cinco goles anotados frente a Túnez superan la cifra total de cuatro que Suecia marcó en toda la fase de clasificación, campaña en la que el predecesor de Potter, Jon Dahl Tomasson, no logró asegurar el pase directo al Mundial. Tras el cese de Tomasson, Potter asumió el cargo en octubre, pero no pudo evitar que Suecia finalizara última de su grupo.
No obstante, gracias a su posición en la Liga de Naciones de la UEFA, Suecia accedió a la repesca. Ahí, Potter demostró su valía al guiar al equipo a través de las eliminatorias contra Ucrania y Polonia, asegurando su presencia en el torneo. Ahora, tras esta contundente victoria, la confianza para avanzar a las rondas eliminatorias es alta.
Este escenario era, por supuesto, inesperado para Potter, quien comenzó la temporada como entrenador del West Ham. Fue destituido a finales de septiembre tras un pobre balance de seis victorias en 23 partidos de Premier League, un resultado que siguió a su fallido intento en el Chelsea, donde el reto pareció superarle tras su buen hacer en el Brighton.
El técnico, conocido por su carácter a veces reservado ante la prensa en Inglaterra, parece haber encontrado un nuevo aire en Suecia. Regresa al país donde forjó su carrera como entrenador, llevando al Ostersunds FK de la cuarta división a la élite sueca, ganando la copa y disputando competiciones europeas.
"Me siento muy sueco cuando trabajo", confesó a la BBC antes del torneo. "Incluso me veo un poco sueco. Dos de mis hijos nacieron aquí. Tuve siete años inolvidables en Ostersunds. Pasé de la cuarta división a la Allsvenskan y eso te hace sueco en el sentido de entrenador. Ahora trabajo para la federación sueca, así que me siento muy sueco".
Potter ha compartido en redes sociales su disfrute explorando la naturaleza sueca, leyendo literatura nórdica y participando en eventos culturales. Pero más allá del turismo, ha trabajado intensamente en la preparación del equipo, que ha arrancado de la mejor manera posible.
Los cinco goles ante Túnez son la segunda mayor cifra de Suecia en un partido mundialista, solo superada por el 8-0 a Cuba en 1938. La recuperación del delantero del Liverpool, Alexander Isak, y su conexión con Viktor Gyokeres, del Arsenal, son un gran augurio. Ambos se asistieron mutuamente en sus goles, un tándem ofensivo de alto valor que puede dar muchos problemas a cualquier rival.
El reto ahora para Potter será integrar al resto de la plantilla. Con solo Victor Lindelof con experiencia previa en Mundiales, el equipo necesitará la guía de su entrenador para superar las expectativas. Sin embargo, este formato les sitúa en una posición privilegiada para alcanzar los octavos de final.
Por supuesto, los próximos rivales serán más duros que Túnez, actual 56ª en el ranking FIFA. El sábado se enfrentarán a Países Bajos, uno de los favoritos. "Solo nos centramos en lo que podemos hacer, en nuestro rendimiento", afirmó Potter. "No importa lo que piensen desde fuera. Esa es la belleza del Mundial, hay predicciones, pero nosotros debemos concentrarnos en nuestro trabajo y cómo jugamos como equipo".
La mejor actuación de Suecia en este torneo fue en 1958, cuando fueron subcampeones como anfitriones ante Brasil. Aquel equipo lo dirigía otro inglés, George Raynor. En 1994, quedaron terceros en Estados Unidos. ¿Buenos presagios para Potter? La situación actual, sin duda, invita al optimismo para el técnico del sombrero de cowboy.
Mənbə: BBC News
