Colombia acude hoy a las urnas para elegir a su próximo presidente en unos comicios que podrían marcar un antes y un después en sus relaciones exteriores, especialmente con Estados Unidos.
La jornada electoral llega tras meses de cruces de acusaciones entre el actual mandatario, el izquierdista Gustavo Petro, y su homólogo estadounidense, Donald Trump, en materias tan sensibles como el narcotráfico y la intervención norteamericana en la región. La Constitución colombiana impide a Petro aspirar a la reelección, y ha manifestado su apoyo a Iván Cepeda. Sus principales rivales son el candidato de derechas Abelardo de la Espriella y la senadora conservadora Paloma Valencia.
El resultado de estas elecciones podría redefinir la alineación internacional del país latinoamericano y la estrategia del futuro gobierno para atajar la violencia del narcotráfico, que no cesa. Petro, desde Bogotá, ha declarado que la votación de hoy "determinará hacia dónde va Colombia" y "definirá el destino del país".

Los colegios electorales abrieron a las 08:00 hora local (13:00 GMT) y cerrarán a las 16:00. Las encuestas apuntan a que ninguno de los candidatos obtendrá mayoría absoluta, por lo que se prevé una segunda vuelta el próximo 21 de junio. Cepeda se perfila como el favorito, seguido de cerca por De la Espriella.
Cepeda se ha comprometido a dar continuidad a la política de "paz total" impulsada por Petro, que busca acuerdos negociados con los grupos armados ilegales implicados en el narcotráfico. Sin embargo, las conversaciones se han estancado o fracasado, y la violencia ha repuntado. De hecho, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) alertó recientemente de que el conflicto armado en Colombia afectó el año pasado a los civiles como nunca antes en una década.
La seguridad es una preocupación mayúscula. Apenas unas horas antes de la apertura de los colegios, las autoridades tuvieron que reubicar un centro de votación en el departamento de Cesar tras un ataque con dron contra fuerzas de seguridad que hirió a un militar. Según la Misión de Observación Electoral, más de una cuarta parte de los municipios colombianos corren riesgo de sufrir incidentes violentos durante la jornada, en la que están llamados a votar 41 millones de ciudadanos.

Por su parte, De la Espriella y Valencia prometen una ofensiva militar contundente contra el crimen organizado si llegan al poder. La campaña electoral ha estado marcada por la violencia política, con un candidato asesinado el pasado verano. La semana pasada, De la Espriella participó en un mitin en Medellín protegido por un cristal antibalas.
El Ministerio de Defensa ha desplegado 408.000 efectivos policiales y militares para garantizar la seguridad de los comicios. Tanto De la Espriella como Valencia han manifestado su deseo de restablecer la estrecha alianza en materia de seguridad con Estados Unidos.
Cepeda, al igual que Petro, insiste en que Colombia no debe ser un "estado vasallo" de EE.UU., si bien los analistas señalan que la histórica cooperación antidrogas entre ambos países ha continuado incluso en los momentos de mayor tensión diplomática.

Las tensiones entre Petro y Trump alcanzaron su punto álgido con acusaciones mutuas sobre la lucha contra el narcotráfico. Trump llegó a llamar a Petro "un hombre enfermo que le gusta vender cocaína a Estados Unidos" y sugirió que Colombia podría ser objeto de intervención militar. Petro, por su parte, ha defendido la labor de su gobierno, asegurando que se ha incautado la mayor cantidad de droga de la historia, aunque la producción de cocaína ha batido récords bajo su mandato, según datos de la ONU que Petro cuestiona.
No obstante, ambos mandatarios parecieron limar asperezas en un encuentro en la Casa Blanca el pasado febrero, tras el cual Trump calificó a Petro de "magnífico".
Mənbə: BBC News
