Un tribunal de Viena ha declarado culpable a Egisto Ott, antiguo miembro de los servicios de inteligencia austriacos, de espiar para Rusia. El caso, considerado el mayor juicio de espionaje en Austria en años, ha concluido con una sentencia de cuatro años y un mes de prisión para Ott, de 63 años, quien ha negado los cargos. Su defensa ya ha anunciado que recurrirá el veredicto.
Ott fue declarado culpable de entregar información clasificada a agentes de inteligencia rusos y a Jan Marsalek, el fugitivo exejecutivo de la empresa alemana Wirecard. Además de espionaje, se le ha condenado por malversación de fondos, cohecho, estafa agravada y abuso de confianza. Según la fiscalía, Ott facilitó datos secretos y personales obtenidos de bases de datos policiales entre 2015 y 2020, actuando "en detrimento de la República de Austria" y en apoyo a "un servicio secreto de la Federación Rusa".
La sentencia reaviva las sospechas sobre Austria como un foco de actividad de espionaje ruso. Jan Marsalek, ciudadano austriaco y buscado por la justicia alemana por fraude, se encontraría actualmente en Moscú tras huir en 2020. Se le considera un activo de la inteligencia rusa y está sujeto a una orden de Interpol. La fiscalía detalló que Marsalek encargó a Ott la obtención de un portátil con material de seguridad electrónica sensible para la comunicación segura de estados de la UE, que posteriormente fue entregado a Rusia. Ott también facilitó a Moscú datos telefónicos de altos cargos del Ministerio del Interior austriaco, obtenidos tras un accidente durante una salida en barco. La fiscalía apuntó a motivos económicos y frustración laboral como detonantes de la actuación de Ott, quien, por su parte, alegó haber colaborado con un servicio de inteligencia occidental en una operación encubierta.


Mənbə: BBC News
