Las graves acusaciones de violación y agresión sexual vertidas por tres exconcursantes de 'Married at First Sight UK' han puesto en jaque a Channel 4 y a la productora CPL.
Las implicaciones van más allá de los hechos concretos, planteando interrogantes sobre la actuación policial, la supervisión de los organismos reguladores como Ofcom en los formatos de telerrealidad y la suficiencia de las normativas de protección al participante en el Reino Unido.
La polémica ha salpicado las cuentas de Channel 4, que atraviesa un momento delicado por la caída de los ingresos publicitarios, y ha puesto bajo presión a CPL, la empresa detrás del exitoso programa, que reúne a más de tres millones de espectadores.

Channel 4 confirmó haber encargado una investigación externa sobre los protocolos de bienestar del programa tras recibir las "graves acusaciones de irregularidades". Por su parte, CPL defiende que sus medidas de protección son "líderes en la industria" y que actuó correctamente en todos los casos.
Desde que salió a la luz la investigación de la BBC, varios exconcursantes han contactado con el medio para expresar sus inquietudes. Mientras algunos apoyan públicamente a las denunciantes y exigen responsabilidades, otros aseguran haber tenido experiencias positivas en el programa.
Según las afectadas, algunas de las presuntas irregularidades se comunicaron durante o justo después del rodaje, pero los episodios se emitieron igualmente. Los críticos cuestionan si se actuó con la celeridad necesaria ante las advertencias.

La cadena asegura que, ante las preocupaciones sobre el bienestar de los participantes, "se tomaron medidas rápidas y apropiadas, basándose en la información disponible en ese momento", y niega rotundamente cualquier afirmación contraria. Añaden que solo tuvieron conocimiento de una denuncia de violación una vez finalizada la emisión de la serie, y consideran "erróneo criticar decisiones tomadas sin tener todo el conocimiento".
En 2021, el formato británico de 'Married at First Sight' introdujo cambios, como cenas y más interacciones sociales (y alcohol), alejándose de su estilo original más documental. Los críticos sugieren que esta evolución pudo agravar los riesgos inherentes a un formato que, argumentan, crea situaciones de por sí conflictivas.
Como señaló Caroline Dinenage, presidenta del Comité de Cultura, Medios y Deporte, cuando se espera que dos personas compartan cama y vida nada más conocerse, "parece un accidente esperando a ocurrir".
CPL insiste en que sus procesos de bienestar son el "estándar de oro", mientras que Channel 4 afirma que el programa cuenta con sistemas "sólidos", incluyendo verificaciones de antecedentes, seguimientos diarios y apoyo psicológico.
Sin embargo, si exconcursantes declaran que estas protecciones fallaron, surge la duda de si cualquier medida de seguridad podría realmente prevenir abusos en un programa de estas características.
Jess Phillips, exministra de Protección, advirtió que en 'MAFS UK' no solo "hay un riesgo inherente", sino que "la libre voluntad y el consentimiento son difíciles de garantizar cuando hay contratos y expectativas de por medio, por no hablar de las barreras que la vergüenza y el miedo crean para la denuncia".
Añadió que, incluso cuando se activaron los procedimientos de bienestar, "no parecieron resultar en acciones sustanciales, ni hubo un atisbo de curiosidad".
Priya Dogra, consejera delegada de Channel 4, declaró que "cuando surgieron preocupaciones sobre el bienestar de los participantes, y basándose en la información disponible en ese momento, Channel 4 actuó con rapidez, de forma apropiada, sensible y con el bienestar como máxima prioridad".
Anteriormente, la cadena había calificado las acusaciones de "totalmente sin corroborar" y Dogra expresó su "simpatía" hacia las presuntas víctimas de violación y sexo no consentido, asegurando haber iniciado una investigación al compartir la BBC su historia con Channel 4 el mes pasado.
Cabe recordar que Channel 4 ha estado a la vanguardia en la denuncia de casos de abuso sexual, como en el documental nominado al Bafta 'Russell Brand: In Plain Sight'. Brand ha sido posteriormente acusado de varios delitos de violación y agresión sexual, los cuales niega.
En el caso de 'MAFS UK', Channel 4 estará sin duda recibiendo asesoramiento legal sobre qué puede decir mientras las acusaciones no estén probadas y, aparentemente, sean negadas por los hombres implicados. Sin embargo, la mera "simpatía" podría no ser suficiente.
La próxima temporada (la undécima en el Reino Unido) ya ha sido grabada y su emisión está prevista para otoño. Los productores tendrán en cuenta a los participantes que cedieron su tiempo y buscan la fama que conlleva aparecer en el programa.
No obstante, la presión sobre el nuevo formato se intensifica y su estreno no es en absoluto seguro, máxime cuando su principal patrocinador ha pausado su colaboración. Pero si el programa se cancelara, ¿qué ocuparía el lugar de un formato tan popular que atrae a audiencias jóvenes cruciales y ofrece más de 30 horas de contenido por temporada?
Somos conscientes de la precaria situación de las televisiones de servicio público, cuyo modelo económico tradicional se basaba en la financiación publicitaria, que ha caído drásticamente en los últimos años.
El punto más bajo de Channel 4 se remonta a 2023, cuando sus cuentas reflejaron un déficit de 52 millones de libras. La cadena ha estado virando hacia lo digital, pero, como descubren muchas otras empresas y particulares, es difícil monetizar los ingresos digitales de la misma manera que antes se dependía de la publicidad.
Sus últimas cifras financieras se publicarán el miércoles.
Mənbə: BBC News
