La intervención de un guardia de seguridad, que murió tiroteado junto a otros dos fieles en una mezquita de San Diego el pasado lunes, evitó que el ataque fuera mucho más grave, según ha informado la policía.
El fallecido, Amin Abdullah, era padre de ocho hijos, según ha confirmado Tazheen Nizam, portavoz del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses de San Diego (Cair-SD), a la BBC. "Se puede decir que sus acciones fueron heroicas", declaró el jefe de la policía de San Diego, Scott Wahl, en una rueda de prensa. "Sin duda, salvó vidas hoy".
Abdullah y otras dos personas, identificadas por Cair-SD como Mansour Kaziha y Nader Awad, fueron asesinados por dos adolescentes aún por identificar, quienes posteriormente se quitaron la vida, según las autoridades. Quienes conocían a Abdullah lo describieron a medios estadounidenses como un protector de la comunidad. En redes sociales, muchos lo recordaron como "el hombre más amable que jamás conocerás". La mezquita lo definió como "un hombre valiente que se puso en peligro por la seguridad de los demás, que incluso en sus últimos momentos no dejó de proteger a nuestra comunidad".

Nizam, la portavoz de Cair, añadió a la BBC: "Amin era querido por todos, estaba allí día tras día, siempre sonriendo, dando la bienvenida a todos, a los niños que venían a la escuela. Era una luz brillante. Es un verdadero héroe, un mártir". Un amigo de la familia contó a la agencia Associated Press que Abdullah era muy conocido en la mezquita y que trabajaba allí desde hacía más de una década. "Quería defender a los inocentes, por eso decidió ser guardia de seguridad", explicó Shaykh Uthman Ibn Farooq a la misma agencia.
Sam Hamideh, quien conocía a Abdullah a través de la mezquita, declaró a CBS, colaborador de la BBC en Estados Unidos, que el guardia será recordado por su bondad. "No importaba quién se acercara… cualquier persona podía hacerlo y él los saludaba, se aseguraba de que estuvieran bien", relató Hamideh. "Ya fueran personas sin hogar buscando algo, niños o ancianos". Se ha recaudado más de 1,6 millones de dólares en una colecta online en su memoria.
Los otros dos fallecidos eran fieles de la mezquita, según Cair-SD. Kaziha colaboraba en el mantenimiento de los terrenos y la tienda de la mezquita, mientras que la esposa de Awad imparte clases en la escuela adscrita al centro islámico. El tiroteo mortal se produjo poco antes del mediodía del lunes, después de que la madre de uno de los presuntos atacantes alertara a la policía de que su hijo se había fugado con un amigo y pudiera estar en peligro. Horas después, mientras la policía buscaba a los dos adolescentes, las autoridades hallaron a tres víctimas con heridas de bala en las inmediaciones del Centro Islámico de San Diego, entre ellas Abdullah. Poco después, la policía encontró a los dos sospechosos, de 17 y 18 años, fallecidos por heridas autoinfligidas en un vehículo a pocas manzanas de la mezquita. El suceso se investiga como un posible crimen de odio, según Wahl, quien señaló que "retórica de odio" estuvo involucrada.


Mənbə: BBC News
