Los habitantes de la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo y epicentro del brote de ébola, viven atemorizados ante la rápida propagación del virus. "El ébola nos ha torturado", lamenta un vecino, que describe cómo los infectados "mueren muy rápido". Las autoridades sanitarias ya contabilizan 131 fallecidos y más de 513 casos sospechosos en el país, además de un muerto en la vecina Uganda.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte de que la extensión real del brote es mayor de lo que se pensaba. Investigaciones recientes sugieren que la cifra de contagios podría superar los mil casos, una estimación que subraya la "magnitud incierta" de la epidemia. "Cuanto más investigamos, más claro vemos que se ha diseminado", señala la doctora Anne Ancia, de la OMS, quien destaca la "inseguridad" y el "movimiento de población" en la zona como factores que dificultan el control.
La situación genera gran inquietud entre la población, que toma medidas de precaución como lavarse las manos, pero reclama material de protección como mascarillas. La Cruz Roja alerta de que el ébola puede escalar rápidamente si no se detectan los casos a tiempo, la información es escasa y los sistemas sanitarios están desbordados, "y estamos viendo todas esas condiciones" en el actual brote. El presidente del Congo, Félix Tshisekedi, ha pedido "calma" y "vigilancia" tras una reunión de crisis.




Mənbə: BBC News
