Musk contra Altman: 5 claves del juicio que sacude OpenAI

El pulso judicial entre dos titanes de la tecnología, Elon Musk y Sam Altman, ha llegado a su fin. En juego estaba el futuro de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, valorada en miles de millones, y las reputaciones de Altman, su CEO, y Musk, uno de sus fundadores.

La acusación central de Musk se resume en que Altman, su antiguo socio, "robó una organización benéfica", privándole de una fortuna (pequeña para los estándares de Musk). Una afirmación que Altman niega rotundamente. Sin embargo, el juicio ha desvelado mucho más que esta disputa.

Durante tres semanas, los tribunales de California han sido escenario de testimonios que iban desde mensajes de texto explosivos hasta supuestas ofertas de coches Tesla gratis a cambio de poder. Todo bajo la atenta mirada de una jueza implacable que ahora deberá decidir.

Para quienes no han seguido cada detalle, aquí desgranamos cinco puntos clave de esta batalla legal.

La principal baza de Musk era que Altman le mintió sobre su compromiso con el carácter sin ánimo de lucro de OpenAI. No obstante, el juicio ha ido más allá de un simple "yo contra ti".

Numerosos testigos, muchos de ellos figuras relevantes del sector tecnológico, declararon no haber visto ni oído tal compromiso por parte de Musk. Entre ellos, Ilya Sutskever, cofundador de OpenAI, Tasha McCauley, exmiembro del consejo, e incluso Satya Nadella, CEO de Microsoft, quien aseguró que su empresa realizó una exhaustiva diligencia antes de invertir miles de millones en OpenAI.

Nadella, como codemandado junto a Altman, tiene mucho que ganar o perder. Musk le acusa de complicidad en el presunto entramado de Altman. Resulta llamativo que el juicio haya puesto de manifiesto un coro de voces que contradicen las afirmaciones del hombre más rico del mundo.

Aunque Altman ha contado con apoyos de alto nivel en el estrado, las dudas sobre su fiabilidad han planeado sobre el proceso. Un perfil reciente en The New Yorker le retrataba como un mentiroso patológico, algo que el abogado de Musk, Steven Molo, aprovechó en el interrogatorio. "¿Es usted completamente fiable?", preguntó a Altman, quien respondió con un titubeante "creo que sí". La defensa de Musk insistió, dejando a Altman bajo un intenso escrutinio.

Exmiembros del consejo y directivos de OpenAI detallaron experiencias de primera mano sobre presuntas faltas de transparencia por parte de Altman. También salieron a la luz sus inversiones en startups, algunas con acuerdos con OpenAI, como un contrato de suministro eléctrico con Helion Energy, una empresa que aún no ha entregado energía y en la que Altman era presidente y posee acciones por valor de más de 1.500 millones de dólares.

El caso Musk contra Altman ha ido más allá de los "chicos de la tecnología". La jueza principal, Yvonne Gonzalez Rogers, ha sido una figura destacada. Con un horario estricto y sin contemplaciones, ha mantenido el orden en la sala, reprendiendo a quienes infringían las normas, ya fueran fotógrafos o abogados.

La jueza, con un agudo sentido del humor, llegó a comentar sobre los problemas técnicos de audio: "¿Qué les voy a decir? Somos financiados por el gobierno federal". El drama, que no se pudo retransmitir en vídeo, fue inmortalizado día a día por la artista Vicki Behringer.

La relación entre Musk y Altman, que un día fue de admiración mutua, se ha deteriorado hasta el punto de llegar a los tribunales. El juicio también ha puesto de relieve aspectos muy personales.

Musk, inicialmente seguro y combativo, se mostró visiblemente nervioso al ser preguntado por Shivon Zilis, ejecutiva de Neuralink y madre de cuatro de sus hijos. Zilis testificó que Musk le ofreció su esperma para tener hijos, una interacción poco común en un entorno profesional. Ella misma admitió que no reveló su relación con Musk hasta que un reportaje periodístico era inminente. Su testimonio, casi robótico, contrastaba con la calidez de sus mensajes de texto, donde se definía como la "susurradora de Elon". Dejó el consejo de OpenAI tras la creación de xAI por parte de Musk, argumentando que "cuando el padre de tus bebés inicia un esfuerzo competitivo y recluta en OpenAI, no hay nada que hacer".

El caso ha servido como una clase magistral sobre el poder en Silicon Valley. Desde supuestas ofertas de Teslas para cofundadores hasta pagos laterales para asegurar la lealtad. La defensa de Musk intentó desacreditar a Altman, presentándolo como alguien que se aprovechó de su conexión con Musk para ganar estatus. Por su parte, Altman afirmó que Musk sugirió que el control de OpenAI debería recaer en sus hijos.

Los mensajes de texto revelados durante el juicio mostraron luchas de poder a puerta cerrada. Incluyeron la frenética respuesta de Altman tras su destitución en 2023, preguntando a un excolega: "¿Todavía no me quieres?". Este colega describió cómo Emmett Shear, el jefe de Twitch, iba a reemplazar a Altman, refiriéndose a él como "el tipo aleatorio de Twitch".

Estos mensajes, junto a la imagen de estas personalidades tomando cafés en los alrededores del tribunal, podrían hacerlos parecer menos relevantes. Sin embargo, controlan tecnologías que afectan a miles de millones de personas y están inmersos en una disputa multimillonaria.

Ahora, la decisión final recae en el jurado y, en última instancia, en la jueza Gonzalez Rogers.

Mənbə: BBC News

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