Tres jóvenes ghanesas que estuvieron a punto de abandonar sus estudios por falta de recursos económicos culminarán esta semana sus másteres en la prestigiosa Universidad de Cambridge.
Francisca Arhinful, Fadila Issah y Jemimah Mensah han completado sus estudios de posgrado en la Facultad de Educación de la universidad.
Issah, de 26 años, ha destacado que es la primera persona de su comunidad en el norte de Ghana en llegar a Cambridge y espera ahora "ayudar a otras chicas en situaciones parecidas a hacer realidad sus sueños".

Las tres, que obtendrán un MPhil en Educación, han contado con el apoyo de Camfed, una ONG dedicada a la educación de niñas y jóvenes en África. La financiación de sus estudios ha corrido a cargo del programa de becas de la Mastercard Foundation.
Issah, a pesar de sus excelentes notas, creció en Savelugu, una zona del norte de Ghana con una de las tasas más bajas de finalización de estudios secundarios entre las mujeres. Hasta 2017, la mayoría de los institutos del país eran de pago y los estudiantes de zonas rurales debían además costearse el internado, encareciendo aún más la educación.
La familia de Issah apenas podía cubrir las necesidades básicas, pero su padre estaba decidido a que estudiara hasta que un accidente le impidió trabajar. Ella compaginó dos empleos mientras estudiaba, y su esfuerzo fue detectado por una mentora de Camfed, que intervino para cubrir sus gastos de matrícula y material.

"Sentí que estaba soñando. Pude dejar de trabajar y dedicarme por completo a los estudios", relata Issah.
Camfed, registrada en el Reino Unido y fundada en Cambridge y Zimbabue, lucha contra la pobreza y la desigualdad en varios países africanos a través de la educación de las niñas. Según datos de la Unesco, solo cuatro de cada diez niñas en África completan la educación secundaria, y menos de una décima parte de los niños más pobres.
Arhinful, de 25 años, creció en el distrito de Ajumako, en la región central de Ghana. Cuando su familia no pudo costearle el instituto, le propusieron que una tía la "adoptara" para que pudiera financiarle los estudios. Sin embargo, Camfed le ofreció una beca y la conectó con una red de jóvenes de entornos similares, conocida como la Asociación Camfed.

"Realmente mejoró mi autoestima y me animó a seguir adelante", confiesa.
Por su parte, Mensah, de 29 años, abandonó el colegio a los 14 para ayudar a su madre a sacar adelante el único sustento familiar: un negocio de catering. "Soñaba con volver a estudiar, pero no sabía cuándo ocurriría. Para gente como yo, eso era lo normal", explica.
Pudo retomar sus estudios cuando abrieron un instituto público gratuito cerca de su casa. Finalmente, Mensah, Arhinful e Issah consiguieron financiación para la universidad en Ghana gracias a la ONG. Posteriormente, esta les orientó hacia el programa de la Mastercard Foundation, que cubrió la totalidad de sus gastos en Cambridge.
Ahora, las tres jóvenes desean ayudar a otras chicas en situaciones parecidas. Para ello, se han formado como "learner guides" de Camfed, unas mentoras que imparten un programa de habilidades para la vida y bienestar a chicos y chicas, con el objetivo de ayudar a las jóvenes en riesgo de exclusión a permanecer en el sistema educativo.
Mənbə: BBC News
