La ex vice primera ministra británica, Angela Rayner, ha calificado de "erróneo" modificar las normativas de visado para inmigrantes que ya residen en el Reino Unido, reiterando sus críticas a algunas de las políticas de inmigración del actual gobierno laborista.
Rayner declaró a la BBC que sería "poco británico" obligar al personal sanitario que ya trabaja en el país a esperar hasta 15 años, en lugar de los cinco actuales, para obtener la residencia permanente. Sostuvo que controlar las fronteras es "completamente distinto" a tomar "medidas retroactivas contra personas que han hecho su vida aquí".
El gobierno británico ha consultado sobre cambios en las reglas de inmigración y aún no se ha tomado una decisión sobre la residencia permanente de los trabajadores migrantes ya establecidos en el Reino Unido. Un portavoz gubernamental afirmó que la posición "no ha cambiado" y que la vía hacia la residencia permanente se duplicará de cinco a diez años, añadiendo que "el privilegio de vivir aquí para siempre debe ganarse, no ser automático".
El ejecutivo argumenta que el país ha experimentado niveles de migración "históricamente altos" en los últimos años y que el gobierno "debe ser honesto sobre la escala y el impacto de cientos de miles de migrantes poco cualificados que obtienen la residencia".
En un acto organizado por el sindicato de servicios públicos Unison, Rayner insistió en que no deben aplicarse cambios retroactivos en la residencia para los trabajadores sanitarios "que cumplen las normas y contribuyen a nuestra sociedad". "Los trabajadores sanitarios nos ayudaron en los días más oscuros de la pandemia", recordó, "La atención es un sistema que todos podemos necesitar y del que dependemos. Por mi parte, no descansaré hasta que todos los que dan y reciben cuidados lo hagan con la dignidad y el respeto que merecen".
Rayner ya expresó su preocupación por la aplicación retroactiva de cambios en el sistema de inmigración en marzo. En aquel momento, el alcalde de Gran Mánchester, Andy Burnham, se mostró comprensivo con su postura. Sin embargo, al inicio de la campaña para la elección parcial de Makerfield, Burnham afirmó estar de acuerdo con el "enfoque general" de la ministra del Interior, Shabana Mahmood.
La residencia permanente, también conocida como permiso indefinido para residir, otorga el derecho a vivir, trabajar y estudiar en el Reino Unido el tiempo deseado y a solicitar prestaciones si se cumplen los requisitos. Los ministros pretenden duplicar el tiempo necesario para que la mayoría de los migrantes obtengan la residencia permanente, de cinco a diez años. Según las propuestas, quienes llegaron con visados de salud y asistencia social se enfrentarían a una espera de 15 años, y aquellos que hayan dependido de prestaciones durante más de 12 meses, a 20 años.
Mahmood ha defendido los planes, argumentando que el número "sin precedentes" de llegadas exige una respuesta gubernamental. No obstante, decenas de diputados laboristas se han opuesto a las medidas, calificando el enfoque retroactivo de "poco británico" y de "cambiar las reglas del juego".
Rayner, por su parte, insistió en que "no debemos romper las reglas a mitad de camino, tomando acciones retroactivas contra personas que pagan impuestos, que contribuyen, que forman parte de nuestra sociedad cuidando a nuestros más vulnerables". "Es injusto, es poco británico hacerlo", sentenció. Añadió que apoya el control de las fronteras británicas, pero que esto es distinto a la cuestión de los derechos de residencia para migrantes legales.
Finalmente, Rayner instó a su propio gobierno a aumentar los salarios de los trabajadores sanitarios y a no vincular los visados de estos a empleadores específicos, lo que, según ella, fomenta la explotación. La ex secretaria de Estado de Vivienda, aunque no ha declarado su intención de presentarse a unas primarias laboristas, está aprovechando su libertad para impulsar públicamente cambios en la política.
Mənbə: BBC News
