Las autoridades sanitarias de Australia han lanzado una advertencia a los pacientes de un dentista jubilado de Sídney, instándoles a hacerse pruebas de detección de virus transmitidos por la sangre debido a "prácticas deficientes de control de infecciones" en la clínica.
Miles de pacientes de la consulta del doctor William Tam, ubicada en Strathfield, al oeste de Sídney, podrían haber estado expuestos a los virus de la hepatitis B, hepatitis C y VIH, según informó el Ministerio de Sanidad del estado de Nueva Gales del Sur en un comunicado este miércoles. El Ministerio recomendó a los pacientes que acudieran a su médico para realizarse las pruebas, aunque matizó que "el riesgo es bajo".
El doctor Tam se encuentra ya jubilado y ha sido dado de baja como dentista, según detalla el comunicado. La doctora Leena Gupta, directora clínica de salud pública del Distrito Sanitario Local de Sídney, explicó en el mismo comunicado que "las deficientes prácticas de control de infecciones en la consulta del doctor Tam implican que todos los antiguos pacientes pueden estar expuestos a un bajo riesgo de infección por virus transmitidos por la sangre, que pueden tener consecuencias graves y duraderas para la salud".

"Las personas con VIH, hepatitis B o hepatitis C pueden no presentar síntomas durante décadas, por lo que es importante que las personas con riesgo de estas infecciones se sometan a pruebas para poder acceder al tratamiento adecuado", añadió Gupta. Las autoridades estiman que el doctor Tam atendió a miles de pacientes en los últimos 25 años, pero no existen registros que permitan contactar con todos ellos.
La doctora Zeina Najjar, especialista del Distrito Sanitario Local de Sídney, detalló en una rueda de prensa este miércoles que la clínica del doctor Tam fue auditada en abril, momento en el que los inspectores detectaron "prácticas de limpieza inadecuadas y equipos insuficientemente esterilizados". Tam se jubiló dos semanas después de esta auditoría, según informaron medios locales.
No es la primera vez que las autoridades australianas se enfrentan a este tipo de alertas sanitarias. En 2018, unos 10.000 pacientes en Sídney fueron llamados a hacerse un análisis de sangre tras una posible exposición al VIH y la hepatitis en una clínica dental de Haberfield. El pasado octubre, pacientes de otra clínica dental en Mortdale, un suburbio del sur de Sídney, recibieron una recomendación similar para hacerse pruebas, y el dentista fue inhabilitado para ejercer tras incumplir las normativas de control de infecciones.
Mənbə: BBC News
