El tiempo vuela en el fútbol y las ausencias de Cole Palmer y Phil Foden en la convocatoria de Inglaterra para el Mundial son la prueba más clara. Hace apenas dos años, su exclusión habría sido impensable.
Foden fue titular en la final de la Eurocopa 2024 perdida contra España, mientras que Palmer salió del banquillo para marcar, ambos señalados como el futuro de los 'Three Lions'. Dos talentos forjados en la cantera del Manchester City, separados por un año, destinados a ser pilares de la selección que viajará a Estados Unidos en 2026. Foden, convertido en estrella por Pep Guardiola; Palmer, que tuvo que emigrar al Chelsea para explotar. Ahora, sus caminos se cruzan de nuevo, pero como descartes para la cita mundialista.
Palmer, que hace dos años era la novedad en la lista de Gareth Southgate, debutó como titular en un amistoso previo al torneo. Sin embargo, su suplencia durante la Eurocopa fue interpretada como un signo de la cautela de Southgate. Su gol apenas tres minutos después de saltar al campo contra España fue una reivindicación para los críticos. Con solo 22 años, Palmer fue elegido mejor jugador del año para Inglaterra y mejor joven de la PFA, consolidándose como el futuro indiscutible. A su lado, Foden, de 23, recogía el premio senior de la PFA, un broche de oro a su trayectoria. Pero la clase es permanente y la forma, efímera. Un bajón en su rendimiento ha costado a ambos un billete al Mundial.
Palmer, tras anotar 37 goles en sus dos primeras temporadas de Premier League con el Chelsea, ha visto mermada su chispa y brillantez esta campaña, a pesar de sumar nueve tantos en 25 partidos. Foden, por su parte, ha sufrido un declive similar, aunque más prolongado. Tras un espectacular arranque de año con seis goles en cinco encuentros, no ha vuelto a marcar. Su espectacular asistencia de tacón ante el Crystal Palace ha sido la excepción que confirma la regla en un rendimiento irregular, lejos de los 19 goles en Premier y 27 totales de la 2023-24.
Ante la competencia feroz en la mediapunta, Thomas Tuchel no ha dudado en priorizar la forma sobre la reputación. La oportunidad de Foden de reivindicarse llegó en marzo, con Harry Kane ausente, pero su actuación contra Uruguay fue testimonial, desapareciendo del juego y siendo sustituido por Palmer. Aquel partido pareció sellar el destino de Foden. Tuchel ha demostrado que la reputación no pesa si el rendimiento decae, y hay una fila de jugadores esperando su oportunidad. Jude Bellingham es indiscutible, y Morgan Rogers ha contado con la confianza del técnico. Sin embargo, Morgan Gibbs-White, a pesar de sus seis goles en seis partidos recientes, no ha convencido. Sus únicas apariciones con Tuchel fueron contra rivales menores en la fase de clasificación.
El gran beneficiado parece ser Eberechi Eze, del Arsenal. Aunque sus estadísticas no deslumbran, su consistencia y desequilibrio han sido claves. Siete goles y dos asistencias en la liga no parecen espectaculares, pero sus tres tantos en la fase de clasificación para el Mundial sí han llamado la atención. Su ausencia en los amistosos de marzo, por lesión, abrió la puerta a Foden y Palmer, cuyas actuaciones contra Uruguay y Japón fueron decepcionantes. La baja de Eze demostró a Tuchel la importancia de un jugador capaz de aportar velocidad e imprevisibilidad, algo que ni Bellingham ni Rogers ofrecen por sí solos. Lo que antes se preveía como un once titular con Foden y Palmer, ahora se reduce a luchar por ser alternativas a Eze, quien parece haberse ganado un puesto por su estado de forma actual.
Mənbə: BBC News
