La selección iraní de fútbol ha llegado a México, su base de operaciones para el Mundial de 2026, en medio de un conflicto diplomático por los visados y el acceso a los estadios estadounidenses donde disputará sus partidos.
Los tres encuentros de la fase de grupos de Irán se celebrarán en Estados Unidos, pero a los jugadores y al personal se les ha comunicado que deberán entrar y salir del país el mismo día de cada partido. Además, Irán denuncia que a 15 miembros más de su equipo técnico y directivo se les ha denegado la entrada, una situación que califican de "interferencia política en el deporte en su peor forma".
El Mundial, organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, arranca el 11 de junio. La selección iraní aterrizó en Tijuana a primera hora del domingo, trasladando allí su centro de entrenamiento desde Tucson, Arizona. Las autoridades estadounidenses afirmaron haber emitido los visados necesarios para jugadores y "personal de apoyo esencial" el viernes, diez días antes del debut de Irán contra Nueva Zelanda en Los Ángeles. Sin embargo, medios iraníes señalan que entre los vetados se encuentran el jefe de la federación de fútbol y otros directivos. Estados Unidos ha justificado su postura alegando que no permitirán "abusar del sistema para introducir terroristas en Estados Unidos bajo falsos pretextos", en referencia a posibles vínculos de algunos miembros con la Guardia Revolucionaria iraní. La embajada de Irán en Turquía ha solicitado la intervención de la FIFA ante lo que considera una "interferencia políticamente sesgada en el deporte" por parte de EE.UU.

Mənbə: BBC News
