La frágil tregua entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a ser puesta a prueba. Fuerzas estadounidenses han atacado drones y radares iraníes, mientras que Teherán ha respondido lanzando misiles contra bases americanas en el Golfo Pérsico.
El ejército estadounidense informó haber derribado cuatro drones iraníes de ataque unidireccional que se dirigían hacia el estrecho de Ormuz, calificándolos de "amenaza inmediata para el tráfico marítimo regional". Posteriormente, según el Mando Central de Estados Unidos (Centcom), las fuerzas americanas "atacaron instalaciones de radar de vigilancia costera iraní" en el sur del país "para defenderse de futuros ataques".
Irán, por su parte, replicó lanzando misiles balísticos contra dos bases aéreas estadounidenses en Kuwait y contra instalaciones de la Marina de EEUU en Baréin, según la agencia de noticias Irib de Irán. El Centcom indicó que, de los siete misiles iraníes disparados contra ambos países del Golfo, seis fueron interceptados y uno no alcanzó su objetivo.

Estos incidentes se producen pocos días después de un cruce de ataques entre ambos países que ya había amenazado la tregua vigente desde abril. El pasado miércoles, ataques con drones iraníes contra el aeropuerto internacional de Kuwait dejaron un muerto y más de 60 heridos. La Guardia Revolucionaria iraní negó la autoría, atribuyendo los daños a un "error de un interceptor de misiles estadounidense", algo que el Centcom desmintió, calificando el ataque de "deliberado, calculado e injustificado".
La Guardia Revolucionaria ya había afirmado haber atacado bases estadounidenses en el Golfo en represalia por ataques previos de EEUU contra un petrolero iraní y la isla de Qeshm. A pesar de la escalada, Estados Unidos ha concedido visados al equipo de fútbol de Irán para el Mundial, que debutará en Los Ángeles el próximo 15 de junio, un hecho inédito al enfrentar a un país anfitrión con una nación con la que mantiene un conflicto.
Los ataques han tenido lugar mientras las negociaciones de alto el fuego entre EEUU e Irán se encuentran estancadas. Informaciones de medios estadounidenses apuntan a que el presidente Donald Trump habría solicitado cambios en los términos de un acuerdo. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní había criticado previamente a EEUU por "cambiar constantemente de opinión y presentar demandas nuevas o contradictorias".
El conflicto se remonta a finales de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron amplios ataques contra Irán, desatando una crisis en Oriente Medio. Teherán respondió atacando a Israel y a países aliados de EEUU en el Golfo, llegando a cerrar el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado mundial. El cierre provocó un fuerte repunte de los precios del petróleo a nivel global. Tras el acuerdo de tregua de principios de abril, EEUU estableció un bloqueo de puertos iraníes, que Trump aseguró que se mantendría "en plena vigencia hasta que se alcance, certifique y firme un acuerdo".
Mənbə: BBC News
