El vídeo de las últimas 18-year-old Henry Nowak, descrito por el líder laborista Keir Starmer como "desgarrador", ha provocado una profunda conmoción en el Reino Unido. El primer ministro, visiblemente afectado tras ver las imágenes en varias ocasiones, confesó sentirse "enfermo". La indignación ante la muerte del joven es unánime entre quienes han presenciado el material.
El suceso ha llevado a los conservadores y a Reform UK a denunciar una supuesta "policía de dos velocidades" en el país, donde el trato a los ciudadanos diferiría según el color de su piel. Downing Street, sin embargo, niega la existencia de tal discriminación. Las imágenes muestran cómo los agentes, engañados por el asesino de Nowak, Vickrum Digwa, quien alegó haber sido víctima de un insulto racista, proceden a esposar y detener al joven. Nowak, mientras tanto, les comunica que ha sido apuñalado y que no puede respirar, sin recibir la asistencia necesaria.
La ministra sin cartera, Kemi Badenoch, calificó los hechos de "absolutamente espantosos". Si bien reconoció que la gravedad de las heridas de Nowak probablemente hacían imposible salvarle la vida, lamentó que "la policía ya no sabe cómo hacer lo correcto". Badenoch atribuyó esta situación a la "formación que se ha dado a la policía, a todas estas tonterías que surgieron tras el movimiento Black Lives Matter", y añadió: "No quiero que la policía mire el color de tu piel al decidir cómo tratarte, creo que lo hacen porque es lo que les enseñan". Por su parte, Nigel Farage, líder de Reform UK, afirmó en redes sociales que el vídeo demostraba "una Gran Bretaña de dos velocidades, donde los derechos de los blancos valen menos que los de las minorías étnicas", reclamando "pura y fría rabia" para enviar el mensaje de que "las vidas blancas importan tanto como las vidas negras". Badenoch criticó a Farage por su tono, señalando que "no necesitamos rabia, que es lo que Nigel Farage promueve", mientras que Keir Starmer consideró "completamente erróneo usar esto para intentar crear división", asegurando que la familia del joven "no quiere que esto se avive".

Ante la creciente tensión política, la ministra del Interior, Shabana Mahmood, intervino en la Cámara de los Comunes. Compartiendo la "desgarradora" impresión del vídeo, reconoció que "es, sin duda, algo perturbador y trágico de ver. La gente se pregunta, con razón, cómo se manejó la situación". No obstante, Mahmood subrayó la importancia de dejar que la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC), el organismo supervisor, investigue los hechos. "Sé que ha habido acusaciones de policía de dos velocidades, de que se ha priorizado a una comunidad sobre otra", admitió, pero insistió en que será la IOPC quien determine "los hechos en relación con este caso específico", así como si los agentes individuales incurrieron en mala conducta y "lecciones más amplias". Rechazó la idea de enfrentar a "británicos blancos contra británicos no blancos" y cualquier "triunfalismo político", advirtiendo además de un "peligroso trasfondo" en las críticas a la policía, con "amenazas contra agentes" ya registradas. Un policía no relacionado con el caso, dijo, se vio obligado a mudarse, alertando de que "la desinformación y los comentarios incendiarios están empeorando una situación terrible".
Paralelamente, la Fiscalía General está revisando la sentencia impuesta a Vikrum Digwa, condenado a cadena perpetua con un mínimo de 21 años. El fiscal tiene ahora 28 días para decidir si solicita al Tribunal de Apelación que revise la pena, la cual podría ser aumentada si se considera que hubo un error grave por parte del juez y que la confianza pública se vería dañada si la sentencia se mantuviera sin cambios.

Mənbə: BBC News
