Un equipo de científicos del King's College de Londres se ha convertido en el primer grupo de investigación académica del Reino Unido en acceder al avanzado chip cuántico Willow de Google. Este hito se enmarca dentro de un programa lanzado el año pasado junto al laboratorio cuántico nacional británico.
Los ordenadores cuánticos, en teoría, tienen la capacidad de resolver problemas que escapan a la potencia de los superordenadores convencionales más potentes. Google afirma que Willow podría resolver un problema teórico en apenas cinco minutos, una tarea que a los superordenadores más rápidos del mundo les llevaría 10 septillones de años (un 1 seguido de 24 ceros).
La doctora Eleanor Crane, responsable del proyecto en el King's, ha señalado que el uso de Willow "encenderá una antorcha" para la investigación en procesos naturales fundamentales. "Sería muy útil para la sociedad entender cómo las plantas transforman la luz solar en energía, encontrar materiales que transporten electricidad eficientemente o cómo se enlazan las moléculas", explicó Crane, quien codirigirá el equipo junto al doctor Alexander Schuckert, de la ENS de París.

Estos procesos naturales dependen de las interacciones entre partículas fundamentales, los componentes básicos de la vida. Sin embargo, algunas de estas cuestiones son extremadamente complejas de abordar con la tecnología informática actual. "Si pudiéramos comprender estos procesos, podríamos usarlos para crear mejores células solares, sistemas de red energética más eficientes y descubrir fármacos para enfermedades hasta ahora intratables", añadió Crane.
La mecánica cuántica, la ciencia que describe el comportamiento de las partículas, es la base del funcionamiento de los ordenadores cuánticos, lo que les otorga una ventaja significativa para resolver este tipo de problemas. Aunque gran parte de este campo sigue siendo teórico, Google asegura que Willow incorpora "avances clave" y "allana el camino hacia un ordenador cuántico útil y a gran escala".
Crane destacó los "enormes avances" que se están produciendo en este campo en el Reino Unido, Europa, Estados Unidos y China. "Se están construyendo ordenadores cuánticos y progresan rápidamente hacia tareas útiles para la sociedad", afirmó. El equipo del King's utilizará Willow para investigar técnicas que permitan a los ordenadores cuánticos modelar sistemas naturales, como la fotosíntesis, y responder preguntas sobre ellos.

Google Quantum AI y el National Quantum Computing Centre (NQCC) del Reino Unido invitaron el año pasado a equipos de investigación británicos a presentar propuestas para usar Willow. La propuesta del King's fue considerada "convincente" por Charina Chou, directora de operaciones de Google Quantum. El director del NQCC, Michael Cuthbert, subrayó que esta iniciativa refleja el compromiso del Reino Unido con la investigación cuántica de primer nivel.
El gobierno británico ha prometido 2.000 millones de libras para financiar la investigación cuántica, y Cuthbert considera que las nuevas alianzas industriales con instituciones británicas demuestran la vitalidad del sector. Recientemente, la Universidad de Cambridge anunció su mayor acuerdo corporativo hasta la fecha con la firma estadounidense IonQ para albergar lo que se perfila como el ordenador cuántico más potente del Reino Unido.
Es importante destacar que los ordenadores cuánticos no reemplazarán a las máquinas actuales, ya que no son adecuados para todas las tareas. Sin embargo, si cumplen las expectativas, prometen soluciones valiosas para problemas que hoy en día no podemos resolver. Sir Peter Knight, presidente del Consejo Asesor de Estrategia de Programas Nacionales de Tecnología Cuántica, ya señaló a la BBC a principios de año que Willow supone un avance significativo, abriendo la puerta a máquinas de valor práctico real.

No obstante, Google se enfrenta a una fuerte competencia de rivales con una sólida trayectoria en investigación cuántica, como IBM. Los proyectos actuales aún deben superar importantes obstáculos técnicos para escalar los dispositivos experimentales de hoy en máquinas capaces de aplicaciones comerciales prácticas y de gran alcance.
La doctora Crane se muestra optimista y, en una entrevista adicional con la BBC, sugirió que para 2028 o 2030 ya podríamos ver aplicaciones de ordenadores cuánticos resolviendo "problemas extremadamente útiles". Sin embargo, no todas las aplicaciones de la computación cuántica son positivas. En un futuro cercano, estas máquinas podrían ser capaces de romper la encriptación que protege desde transacciones de criptomonedas hasta mensajes privados, lo que ha llevado a algunas empresas tecnológicas y financieras a tomar medidas para proteger sus sistemas de futuros ciberataques cuánticos.
Mənbə: BBC News
