Un solo bocadillo de la exclusiva cadena de panaderías Gail's contiene más sal que casi cinco hamburguesas de McDonald's o 10 tiras de bacon, según denuncian los responsables de la campaña "Action on Salt & Sugar".
El sándwich en cuestión, un "smoked chicken Caesar club", suma 6,88 gramos de sal, superando los 6 gramos diarios recomendados para un adulto. La organización, tras analizar 546 bocadillos, ha calificado de "alarmante" la cantidad de sal presente en estos productos, advirtiendo de un "riesgo oculto para la salud" cada vez que se compra el almuerzo.
El exceso de sal en la dieta puede provocar hipertensión arterial, conocida como "el asesino silencioso", y aumenta el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares. "Action on Salt & Sugar", con sede en la Universidad Queen Mary de Londres, ha detectado que más del 10% de los bocadillos analizados superan los objetivos de sal establecidos por el gobierno británico, y un 44% deberían llevar una advertencia roja en su etiquetado debido a su contenido salino.

Además de su elevado contenido en sal, el bocadillo de Gail's también supera las 1.000 calorías y el 90% de la ingesta diaria recomendada de grasas saturadas. Sin embargo, no es el único producto señalado; otros bocadillos "cargados con niveles peligrosamente altos de sal oculta" incluyen un bagel de salmón ahumado de Gail's (4,2 g), un bocadillo de salami y queso de Paul (4,19 g) y una baguette de jamón y queso de Pret A Manger (3,85 g).
Sonia Pombo, de "Action on Salt & Sugar", lamenta que la gente elija bocadillos por su "sencillez, conveniencia y precio asequible", sin ser conscientes de que "lo que realmente están comiendo puede ser el equivalente a un día entero de sal escondida entre dos rebanadas de pan". Califica de "francamente inaceptable" que algunas empresas vendan bocadillos que exceden el límite diario de sal para un adulto.
La organización señala que los altos niveles de sal no son inevitables, comparando un bocadillo de pollo de Pret A Manger con 2,22 g de sal con uno similar de Greggs que solo contenía 1,1 g. En el caso de los bocadillos de desayuno, Sainsbury's mantuvo el contenido de sal en 1,54 g, mientras que M&S alcanzó los 2,65 g.

Se estima que en el Reino Unido se consumen 11.500 millones de bocadillos al año. "Action on Salt & Sugar" insta a los consumidores a revisar las etiquetas, pero pide al gobierno que tome medidas más contundentes, ya que considera que los objetivos voluntarios para reducir la sal en los alimentos han sido un "fracaso" y que este aspecto está siendo "cada vez más pasado por alto" frente a la lucha contra la obesidad.
La doctora Pauline Swift, nefróloga y presidenta de "Action on Salt & Sugar", subraya que "la reducción de sal es una de las formas más rápidas, baratas y efectivas de mejorar la salud pública, pero el progreso se ha estancado". Por su parte, Dell Stanford, dietista de la British Heart Foundation, aconseja que, aunque no hay que renunciar a un bocadillo comprado ocasionalmente, sí es importante "revisar la etiqueta y buscar opciones con menos sal y grasas saturadas, y, a ser posible, con proteína magra y más fibra" fibra.
Mənbə: BBC News
