Un rincón importante de internet lleva semanas cantando y bailando al ritmo de "First time in San Juan, mi hijo. Capital of Puerto Rico…". Las redes sociales se han llenado de vídeos con la bandera de Puerto Rico ondeando, y muchos la califican ya como la "canción del verano".
El tema, creado por el cómico y personalidad de internet Bill Stiteler (conocido como Saxboy Billy), ha sido compuesto con la ayuda de la plataforma de música por inteligencia artificial Suno. Desde su publicación, el vídeo original ha superado el millón de reproducciones en TikTok, y celebridades como Mila Kunis, Charlie Puth o Jennifer Love Hewitt ya han compartido sus propios vídeos haciendo playback.
Pero, ¿cómo se siente cuando tu hogar se convierte en un fenómeno viral? "Ver la canción sonando en gente que no es puertorriqueña es increíble. Sientes que te haces notar", explica a la BBC María Mercedes Grubb, chef en San Juan. "¡Hasta la frase de la gente aplaudiendo cuando aterriza el avión, eso es muy Puerto Rico!", añade.

La canción, que describe la isla como un destino vacacional vibrante y menciona detalles como una estatua de Barack Obama o las máquinas tragaperras en la estación de autobuses, ha generado opiniones divididas. Mientras algunos celebran la creación de la IA, otros lamentan que el tema no tenga más influencia humana.
Grubb, sin embargo, defiende la autenticidad de la canción: "Se nota que hay una aportación genuina sobre cosas que importan en la isla. Ha usado la IA de una forma muy inteligente". Stiteler, originario de Pittsburgh, ha declarado a la BBC su aprecio por la cultura puertorriqueña, recordando una estatua del legendario jugador de béisbol Roberto Clemente en su ciudad natal.
Muchos de los vídeos que acompañan la canción muestran a gente con gafas de sol y ropa veraniega, como si estuvieran a punto de reservar un vuelo a la isla. El tema es una carta de amor a Puerto Rico, un territorio no incorporado de Estados Unidos situado en el mar Caribe, con unos 3,2 millones de habitantes y donde el español y el inglés son lenguas oficiales.

Para Debbie Pérez, presentadora del pódcast Boriken, que explora la historia de la isla, ver la cultura puertorriqueña en el escenario global es motivo de orgullo. "Me alegra que la canción haya abierto la puerta a conversaciones más profundas sobre Puerto Rico", afirma. "Sentimos que el creador apreciaba nuestra cultura. Dijo que le encantaría colaborar con artistas puertorriqueños, tenemos gente fantástica que habla de los problemas sociales de la isla en su música".
Al hilo de estos problemas sociales, tanto Pérez como Grubb mencionan el impacto del fenómeno Bad Bunny en la proyección de su tierra. "No puedes hablar de Puerto Rico sin hablar de Bad Bunny. Te guste o no su música, está haciendo muchísimo por la isla", asegura Grubb. Ella misma pudo comprobarlo el verano pasado durante la residencia de dos meses del artista en San Juan, que según algunos informes impulsó el turismo y generó unos 200 millones de dólares para la economía local.
Sin embargo, para muchos, la música de Bad Bunny también pone de relieve las dificultades diarias de los puertorriqueños, y les gustaría ver más debate sobre estas cuestiones en la cultura popular. Pérez, aunque valora la canción viral como una expresión de cariño hacia su tierra, cree que no refleja la historia completa de Puerto Rico.

"Tenemos que tener cuidado de que el amor por Puerto Rico no se convierta en mero consumo. Bad Bunny destaca la historia y la lucha de los puertorriqueños, la gente que lucha por la tierra, las playas y la protección del medio ambiente. Tenemos apagones, por ejemplo, así que es importante seguir profundizando en la conversación", advierte.
Los apagones en Puerto Rico son un problema bien documentado. Tras la devastación del huracán María en 2017, la red eléctrica sigue sin tener la capacidad de generación necesaria. Según algunos informes, entre 2021 y 2024, los puertorriqueños han sufrido una media de 27 horas de cortes de luz al año.
La canción de protesta de Bad Bunny, "El Apagón", ha sido elogiada por visibilizar estos cortes y la inestabilidad de la red eléctrica. Grubb recuerda con emoción cómo el artista, durante su actuación en la Super Bowl, escenificó los apagones con bailarines sobre postes de luz, chispas y cables parpadeantes.

Aunque Stiteler insiste en que su canción es "tonta y graciosa", para algunos va más allá del entretenimiento veraniego. Pérez concluye que refleja cómo "el arte abre la puerta a la curiosidad, igual que Bad Bunny abrió la puerta".
Mənbə: BBC News
