Aunque la lluvia torrencial amenazaba con aguar la fiesta en Hampstead Heath, Olivia Rodrigo se mostró imperturbable. La joven estrella, que se encontraba en Londres para una sesión de fotos y una entrevista, demostró su profesionalidad al adaptarse sin problemas al cambio de escenario, trasladándose a la cocina victoriana de Kenwood House cuando el tiempo empeoró.
Rodrigo, de 23 años, ya estaba inmersa en su trabajo antes de su llegada. De camino, ultimaba los detalles de "Maggots For Brains", una nueva canción que se publicaría solo diez días después. La artista confesó su obsesión por los arreglos vocales, llegando a pedir que se subiera el volumen de una armonía en particular, aunque nadie más lo notara. "Me estaba volviendo un poco rara con eso", admitió.
La elección de Hampstead Heath como lugar para la entrevista no fue casual. Es uno de los rincones favoritos de Rodrigo en Londres, un espacio abierto donde puede pasear con relativa tranquilidad. "Es el mejor sitio para pasar el rato", comentó. La cantante incluso relató haber presenciado una pedida de mano en el parque, un momento que la inspiró a soñar con su propia propuesta ideal: una en Central Park, con una pancarta en un banco que dijera "¿Te casas conmigo?".

Para su futura boda, Rodrigo ya tiene elegida la canción: "I Melt with You" de Modern English. "Imagínate besándonos y saliendo de la iglesia al son de esa canción", bromeó, demostrando que, a pesar de sus conocidas desilusiones amorosas plasmadas en sus dos primeros álbumes, "Sour" y "Guts", su fe en el amor permanece intacta.
El tercer álbum de Rodrigo, "You Seem Pretty Sad for a Girl So in Love", explora por primera vez la alegría del amor romántico, aunque con su particular estilo. La primera canción, "So American", narra su enamoramiento del actor Louis Partridge, un giro que marcó un antes y un después en su discografía. Sin embargo, el disco pronto se adentra en las complejidades y las dudas de una relación que, como ella misma describe, es "una historia de amor que se desmorona".
La artista detalló cómo la canción "Purple" evolucionó de un tema dulce y azucarado a una pieza inestable, reflejando el deterioro de la relación. Un proceso similar ocurrió con "What's Wrong With Me", un dueto con Robert Smith de The Cure. Originalmente escrita sobre la nostalgia, la letra se modificó para reflejar que la propia relación era la fuente de su infelicidad.

Rodrigo compartió su experiencia en el festival Primavera Sound, donde debutó "What's Wrong With Me" junto a Smith. El músico británico elogió su talento, calificándola de "genuinamente fantástica". La cantante también confesó los nervios previos a su actuación en Glastonbury, un momento de duda que se disipó al subir al escenario. "Es en momentos así donde siento que la música es mágica", afirmó.
La artista reveló sus hábitos culinarios británicos, incluyendo su debilidad por el sticky toffee pudding, del que llegó a comer tres raciones antes de un concierto, y su gusto por mojar las tostadas en el huevo. Estos detalles, junto con su deseo de pasear por Londres o visitar pubs, muestran una faceta cercana y poco pretenciosa, lejos de la imagen de estrella mimada.
Rodrigo se muestra comprometida con causas sociales, como la defensa de los derechos reproductivos en EE. UU. y la crisis humanitaria en Gaza. También criticó el uso de su música por parte de la administración Trump. "No creo que mi objetivo sea gustar a todo el mundo", declaró, priorizando la autenticidad sobre la aprobación general.

En un tono más personal, la cantante desveló detalles curiosos: tiene una pérdida de audición del 60% en su oído izquierdo, soñaba con ser obstetra de niña y le encantaría interpretar a Julieta en "Romeo y Julieta". Su decisión de tomar las riendas de su carrera, apartándose de sus managers para formar un equipo de confianza, subraya su madurez y determinación.
La honestidad brutal de sus canciones, que abordan la envidia, la obsesión o la inseguridad, es la clave de su conexión con los oyentes. "Puedo escribir una canción sobre ser mezquina, celosa o súper insegura, y me lo quito de encima de una manera que parece productiva", explicó. A pesar de la presión mediática, Rodrigo irradia bienestar, incluso ante la persistente lluvia inglesa, que considera parte del encanto del verano británico. "No sería un verano inglés como Dios manda sin él", concluyó con una sonrisa, planeando un chapuzón en los estanques de Hampstead con sus amigos.





Mənbə: BBC News
