Las fuerzas gubernamentales y los combatientes opositores se han enfrentado a tiros en la capital de Somalia, Mogadiscio, en medio de la creciente tensión por el aplazamiento de las elecciones.
El mandato del presidente Hassan Sheikh Mohamud expiró el pasado 15 de mayo, pero se prorrogó un año. La oposición considera esta decisión inconstitucional y ha convocado protestas para este jueves.
Vecinos de la capital informaron de disparos en varios barrios que se prolongaron durante toda la noche. La policía declaró estar llevando a cabo una "operación de seguridad a gran escala" contra "milicias fuertemente armadas que lanzaron ataques con morteros" en algunas zonas.

Somalia celebró por última vez elecciones con sufragio universal en 1969 y ha estado asolada por la guerra civil durante más de 30 años. El ex primer ministro Hassan Ali Khaire denunció haber sido atacado por fuerzas gubernamentales mientras él y otros líderes se preparaban para las "pacíficas" manifestaciones convocadas para hoy. "La responsabilidad de cualquier víctima o daño derivado de este incidente recae en el presidente, cuyo mandato ha expirado", afirmó en X, calificando el ataque de "grave atentado contra los derechos constitucionales de los ciudadanos somalíes y un intento deliberado de reprimir la reunión pacífica".
Un residente relató a la agencia Reuters que un proyectil de mortero impactó en la casa de su vecino, hiriendo a una madre. "Una casa grande cerca de la nuestra también está en llamas, cayeron morteros y otras armas sobre ella", explicó Ahmed Ismail a la agencia este jueves por la mañana. El número de víctimas aún se desconoce y el presidente no ha realizado comentarios.
En un comunicado en X, el expresidente Sharif Sheikh Ahmed, aliado de Khaire, aseguró que la oposición no se dejará intimidar. "Si el presidente y sus soldados creen que tenemos miedo o que huiremos, no vamos a correr", declaró.

Las protestas no se han llevado a cabo debido a los enfrentamientos. La capital se encuentra ahora mayormente en calma, aunque todavía se escuchan disparos esporádicos en algunos distritos. La Autoridad de Aviación Civil de Somalia ha desmentido los informes sobre interrupciones de vuelos a causa de la violencia, asegurando que las operaciones en el aeropuerto de la ciudad se mantienen con normalidad. "Todos los vuelos programados hoy en el aeropuerto Aden Adde están operando según lo previsto, sin cancelaciones", afirmó la autoridad en un comunicado.
La embajada de Estados Unidos en Mogadiscio ha calificado la violencia de "imprudente", añadiendo que los líderes de todas las partes "tienen la responsabilidad de preservar la estabilidad y resolver las diferencias por medios pacíficos". El bloque regional Igad condenó todos los actos de violencia e instó a las partes a ejercer moderación y buscar el diálogo para resolver sus diferencias, mientras que la Delegación de la Unión Europea en Somalia urgió a los líderes a priorizar los intereses nacionales y alcanzar un "consenso sobre una hoja de ruta electoral en beneficio del pueblo somalí".
Mohamud fue elegido por el parlamento en 2022, derrotando al entonces presidente Mohamed Abdullahi Mohamed, más conocido por su apodo Farmajo. Ya había ejercido un mandato anterior como presidente entre 2012 y 2017, marcado por la lucha contra los yihadistas de Al Shabab, que aún controlan gran parte del país. Tras la expiración del mandato presidencial, el gobierno federal y la oposición iniciaron conversaciones, pero no llegaron a un acuerdo. Mohamud ha intentado avanzar hacia elecciones democráticas, sustituyendo el sistema en el que los ancianos de los clanes eligen a los diputados, quienes a su vez seleccionan al presidente. La oposición discrepa sobre la forma de celebrar elecciones directas y rechaza la enmienda constitucional de marzo que extiende la presidencia un año. Argumentan, además, que las nuevas leyes sobre partidos políticos y el nombramiento de comisionados electorales no son inclusivas y socavarían unas elecciones justas.

Mənbə: BBC News
